24 de agosto de 2012

Un día de playa.


Cuando el ante meridiem se convierte en post meridiem y el Sol de verano asoma por tu ventana, tu cuerpo empieza a detectar un calor húmedo, el sudor acaba de conquistar tu frente y una gota empieza a recorrer lentamente tu rostro, y todo ello tumbado en el sofá del salón. Es entonces cuando te planteas si tu posición se puede considerar deporte. No sudabas desde la adolescencia cuando tu profesor se obsesionaba en que saltar aquel mueble modular llamado Plinton era hacer gimnasia.
La nostalgia y el calor hacen que vayas directo a la nevera a por esa botella de agua fría que dejaste el día anterior y una vez en la cocina recuerdas que la noche anterior te la acabaste. Así que decides abrir el congelador y coger aquellos cubitos de hielo que rellenaste hace dos semanas... y utilizaste hace una.
Con el fracaso en tu haber y aquella gota que sigue en ruta por tu cuerpo. Es momento de pensar, recuerdas que la última vez que lo hiciste fue cuando pensaste en rellenar la cubitera... decides ducharte, ponerte crema e ir a la playa. El planazo del día. Así te refrescarás, te pondrás moreno y te darás un chapuzón disfrutando de un cervecita en cualquier chiringuito de la costa.
Tu plan va como la seda, te duchaste, te secaste, te pusiste crema, has llegado a la playa y buscas un lugar cerca de la orilla para que cuando te dés el chapuzón no te roben tu toalla del parchis del mercadillo y una camiseta de una marca petrolera que podría ser tu pijama.
Te sientas en la casilla catorce de tu magnifica toalla y comienzas a contemplar tu entorno. Hacer check de todo lo que sucede en un playa:
vv Las sombrillas con estampadas coloridas y que dan culto a la flor de primavera.
vv La familia picnic compuesta por una nevera azul, padre, madre, dos abuelos y cinco hijos.
vv El padre en estado hermoso de la familía picnic que reparte los bocadillos de lomo rebozado envueltos en papel de plata bajo la premisa "Nene, te acabas el lomo y te dejo ir al agua".
vv El niño protect. Reconocible por su boya en forma de tortuga rosa, un flotador de peces y unos manguitos con la dupla bob y patricio.
vv La niña fondona que sus padres la bañan vestida para que no se vean las lorzas.
vv El señor nacido en los 60'. Con bañador homenaje a su década que pasa el día destrozando retinas en la orilla.
vv La toalla marinera con el ancla bordado en un bolsillo y que nunca supiste como llegó a tus manos. 
vv El niño protect fuera del agua se convierte en niño insolado debido al calentamiento de su cabeza que sólo piensa en correr al borde de las toallas.
vv Las señoras legendarias que inspiradas en los programas de cotilleo y sus cambios de plató cambian el patio de luces por la orilla en verano para hacer la tertulia con mucho más estilo. Estas señoras se detectan por su bañador a juego con la sombrilla.
vv El niño hoyo. Él y sólo él cree que si sigue cavando llegará a Australia.
vv La mujer gamba. Cuando hace acto de presencia produce un reflejo y la playa se gira al unísono y comenta: "Sino se pone crema factor alto se quemará"
vv El guiri y su creencia en pensar que chanclas y calcetines es la tendencia neverending.
vv La geisha o mujer sobreprotegida de crema solar o versión mejorada de la mujer gamba.
Mientras analizabas el entorno una chinita te ha ofrecido dos masajes, un pakistaní te vendía un rico coco, un senegalés te ofrecía pulseras y gafas Ray Bon y cinco niños insolados te han lanzado arena el equivalente a dos campo de fútbol. 
Así que acabas de decidir que sudar es hacer deporte, vuelves a tu casa, te tumbas en tu sofá y una vez tu espalda roza con el tejido te das cuenta de que no te pusiste crema en la espalda.

18 de octubre de 2010

Reencuentro escolar


Cuando los astros se alinean cuál formación deportiva, la Luna descubre una fase desconocida y las uvas conocen a las peras... tu correo se llena como cajón de sastre de e-mails desconocidos. Entonces tu mente se pone en funcionamiento y tu intuición quiere predecir, previa apertura de cualquier correo, porqué se ha generado semejante revuelo en tu bandeja de entrada.
En segundos tu cabeza ha pensado miles de opciones y tu mente se ha encargado de reducirlas a tres, demostrando una capacidad maravillosa para eliminar pensamientos a la velocidad de la luz. Tu primera aproximación piensa en aquél amigo que regresa tras años de Erasmus y su novia cornuda le esta preparando una fiesta sorpresa.
Aunque quizás no. El hombre está en edad de ser padre y suena a imposible. Así que te centras en aquel conocido* va a ser padre súper joven y quiere inivitaros a su boda. (*no le prestarías dinero, por tanto, no se puede considerar amigo)
A pesar de ser carne de contenido Rosa, ninguna de las opciones te convencen, así que tu intuición apuesta por la historia que se repite cada seis años sin ser acontecimiento deportivo. Una persona de tu antigua escuela quiere recordar viejos tiempos, memorar antiguas putadas y revivir la experiencia de volver a reunir a aquella generación con la que creciste durante diez años y te hizo pensar que la humanidad estaba compuesta por tus padres, tus hermanos, los treinta y cinco compañeros de clase y tu tutora. El resto de gente del planeta era simple atrezzo y pensabas que eran de cartón piedra.
El e-mail está redactado por el denominado molón de la clase... ahora es un tipo en horas bajas, con menos pelo del deseado, algún que otro kilo de más, con una factura temporal considerable y un hijo en su libro de familia.
La cadena de respuesta se encuentra en un punto óptimo, hay alegría y la gente opina, tiene pinta de que después de tres intentos el reencuentro se hará posible. Durante el intercambio de correspondencia digital, surge el denominado chisteanécdota del cuál un uno% no entiende, un ochenta% no recuerda, el diecisiete% se abstiene a hacer cualquier comentario y el dos% restante escribe jajaja sin haberse reído en realidad.
Por fin habéis quedado, por el camino se han quedado algunos y de los treinta y cinco sólo vais veinte. Os reunís en un garito de precio popular y os reencontráis. Es momento de sacar las tres pregunta que acompañará las primeras horas del encuentro y deberás responder con respuesta automática: "¿Hombre cómo estas?", "¿Qué es de tu vida? "¿Aún sigues en aquel sitio donde trabajabas?". hacía siete años que no os veíais y no es plan de contar tus movidas a cualquier precio, esperas a que traigan las copas e intentas evitar entrar en grandes detalles.
Después de eso empiezan ha proliferar las anécdotas, florecen viejos amores, cantaís crueles apodos de profesores cuál tabla del dos y el libre albedrío gobierna el momento.
Con los grados circulando a sus anchas por la sangre... los abrazos se convierten en tendencia, los flashes de las cámaras muestran los rostros reales, te das cuenta que existe gente maltratada por el tiempo y que en realidad tu clase era un experimento social, os hicieron vivir diez años en un mismo contexto, cada uno tenía su rol definido y sólo tras siete años de convivencia con el atrezzo todo ha cambiado hasta el punto que el marginado es molón y el molón es marginado.
Por cierto, el hijo del molón está en edad de salir y relacionas aquel llanto de la chica que no volviste a ver después de unas colonias en las que la virgen abandonó el experimento.

21 de junio de 2010

Reunión de vecinos

Todo empieza cuando te encuentras con un papel con cuatro celos en el espejo del ascensor, con la típica ausencia de una letra y el cambio de hora corregido con Tipp-ex "El próximo día 15 de diciembre a las 21:45h se convoca, a toda la comunidad, a la reunión etraordinaria para hablar del presupuesto anual. El Presidente".

Mencionado papel, por norma general, lo escribe el hijo pequeño del Presidente. El chaval, por orden expresa, escribe lo que le dicta su padre o madre. Como esta en edad creativa el joven se lanza con la tipografía Comic Sans y se arriesga añadiendo la imagen aleatoria que encuentra en el procesador de texto.

Así es, el Presidente, aquel tipo que te encuentras de vez en cuando en el ascensor y que no logras sacarle un Buenas Noches te acaba de convocar a una reunión de vecinos. Tu intención era no ir pero "presupuesto anual" conlleva decisión monetaria y no puedes dejar que el soltero con síndrome de Diógenes del 5º1ª decida sin tu consentimiento.

Como si de un cuento de los hermanos Grimm se tratará aparecen vecinos que no has visto en tu vida, hay gente que incluso vienen en viaje organizado desde el extranjero para asistir al acto "typical spanish". En este tipo de reunión es cuando realmente te das cuenta porqué tienes que cerrar la puerta con llave cuando sales de casa.

El Presidente, acompañado de su esposa cuál embajador, suele llegar el primero, saluda a todos lo vecinos y sahora si... te da las Buenas Noches. Finalizado el protocolo, se coloca las gafas de cerca y procede a leer, como si un líder político se tratará, la orden del día. Vecinos, vecinas, amigos, amigas (guiña el ojo) estamos aquí reunidos para hablar del presupuesto anual... es en ese momento, cuando empiezan a dibujarse las tipologías de vecinos.

El Presidente de la escalera

Suele ser un hombre venido a más, le encanta su puesto y esta dispuesto a repetir las veces que sean necesarias. Actúa como moderador y chamán comunitario. Mantiene las formas y asume las quejas. Vive la reunión con mucho estrés y se siente responsable de todo.


El opositor

Es un iluminado por la virgen. Se le llama opositor pero su intención real no es ser presidente, simplemente le encanta la polémica, disfruta de la conversación bucle y si la mayoría está a favor de una decisión su respuesta es siempre contraria. Suele alargar las reuniones, para él son un entretenimiento y le sirven para olvidar su realidad de single que convive con un animal de compañía ya sea pez de colores, mini-tortuga, perro vagabundo o gato arisco.


Los escondidos

Toda la comunidad sabe que son ellos los que gimen como animales en las noches de verano... y en las de invierno. Si existiera una titulación ellos tendrían la de Licenciados en grito sexual y ruidos muertos. Su papel en la reunión es la de recibir indirectas tales como: deberíamos reforzar las paredes, hay que vigilar los decibelios por nuestra salud... ellos evitan cualquier tipo de enfrentamiento y como es obvio, cuando llegan a casa se quitan las tensiones acumuladas.


La preocupada

Es la madre de familia con hijos en edad adolescente. Los enfados, los portazos, los gritos con la puerta abierta... Se acerca a los vecinos de su entorno (arriba, abajo, derecha e izquierda) con voz tierna y calmada para preguntar si se les escucha mucho e intenta de esta manera cercenar la rumorología. Generalmente, suele recibir un "No, tranquila que no se oye nada" seguido de una sonrisa.


El correveydile

Es el cotilla del edificio, no hay rumor que se le escape. Hay gente que vive en el comedor, otros en la cocina... él vive en la mirilla de su puerta. Es un observador de la escena, un cazarostros, una mente abierta a la noticia y un fanático del semanal "Radiopatio".


El siatodo

Sabe la duración de las reuniones, conoce los momentos bucles y le aburre soberanamente el discustir por discutir. Su arma es un sí,sí oportuno, para que la conversación tenga un ritmo positivo y así acabar antes con la obligación. Se pregunta que relevancia tiene pintar la pared beige natural u ocre.


La antigua

Una mujer de edad tortuga y de pensamiento retrogada. Suele ser la que visita periódicamente al Presidente para contarle sus penas y desvaríos. Propone que vuelva el portero de la escalera, riega las plantas y ayuda al cartero cuando éste viene a dejar la correspondencia.


El visionario

Es aquel que pide por pedir. Que sueña con un edificio con piscina y gimnasio, con fachada pintada y fuente en la entrada. Sueña con que su piso sea portada de una revista de interiorismo y apuesta por el derroche en bombillas y rodapiés de mármol.

Existen más tipologías, pero el vecino del 5º1ª se dejó la llave del gas abierta y hemos tenido que evacuar el edificio.

4 de marzo de 2010

La musa de la inspiración


Existe un día en el cual la musa de la inspiración se presenta en tu casa. Suele ser un fin de semana, un Sábado tonto que prometía ser el tan popular día de pijamamantapelisofa. Pero el azar ha hecho que la musa, una mujer de mediana edad, soltera, con una sonrisa encantadora, mucha paciencia y con una vida sin mucho estrés se presente en tu casa.

Al principio, la musa, se corta un poco y sólo hace acto de presencia. Deambula primero por el recibidor, continua por el estrecho pasillo y justo al verte tumbado en el sofá del comedor le entra la vena lingüística. Con su perfecto conocimiento de la Real Academia Española edición verbos procede a pronunciar, de uno en uno, los verbos del mencionado best-seller. Empieza con pintar, escribir, construir, correr, tejer, cocinar... Tu la oyes cómo hilo musical, pero sigues en el sofá con tu pijama y sin ganas de prestarla atención.

La musa se da cuenta, pero sabe, que tarde o temprano, vas a ceder. Ella tiene más paciencia que la teleoperadora de una compañía telefónica y en su curriculum consta inspirar a John Cobra para que se presentará a Eurovisión y a Paquirri a que se lanzará al mónologo.


En vista de tu reacción decide hacer uso de las marcas comerciales. Bruguer, Sony, Nike, Neutrex, IKEA, Toy "R" Us, Polti, Vileda... poco a poco tu cabeza va relacionando verbos con marcas y tu cuerpo empieza a sentir la necesidad de hacer cosas. Si. Has decidido levantarte del sofá y dirigirte a la cama.

Pero la invitada de honor se esperaba tal comportamiento y sin inmutarse hace uso de la técnica combinatoria, o lo que es lo mismo, convertir el verbo en predicado y añadirle un objeto directo. Con voz carrasposa, es muy temprano y lleva dictando el diccionario desde las 7 de la mañana, se lanza con un comprar pintura, leer libro, escribir novela, redecorar tu casa, limpiar baño, construir mueble, hacer puzzle... Por fin te has levantado y después dejar atrás el sofá te diriges a la cocina. Abres la nevera para coger algo para llevártelo... al sofá que habías dejado atrás.

La inspiración en persona, está vez sorprendida, no se rinde. Sabe que eres presa difícil y está dispuesta a utilizar todo su talento. Después de tres intentos fallidos está preparada para hacerlo. Lo ha pensado. Lo va hacer. La triple combinatoria, sólo utilizada cuando trabajaba en el diario de Patricia motivando a los invitados a explicar sus historias.

La triple combinatoria es una técnica que consiste en juntar el predicado con un objeto directo y muchos complementos. Bebe un poco de agua y con voz de mando dice: comprar pintura para pintar tu loft de 30 m2, leer el libro que te regalaron en un amigo invisible y que estaba pasando pena en la estantería, escribir esa novela que te convertirá en millonario y famoso, redecorar tu casa con muebles de IKEA, limpiar baño, cocina, habitaciones y la estantería dónde estaba el libro que te vas a leer, construir mueble Alsürg, Polger, Lehna, Löpt que has comprado en IKEA, hacer ese maravilloso puzzle de 30.000 piezas que te compraste cuando eras un adolescente... De repente, sin que tu cabeza lo perciba, tu cuerpo se mueve por la inspiración y como loco haces caso a la musa y empiezas a sacar cosas, abres cajones, descubres rincones de tu hogar y te sorprendes de la cantidad de cosas que pueden caber en un piso de 30 m2.

La musa orgullosa y complacida por su trabajo decide marcharse, lo ha conseguido... Es entonces cuando lo dejas todo por medio, te vuelves a poner el pijama y procedes a hacer el recorrido sofá-cama-cama-sofá.


Son muchos años de convivencia con ella y ya aprendiste la lección.

5 de febrero de 2010

Capacidad de abstracción



Piensa en un color, escoge, por
ejemplo el rojo, las otras tonalidades se escapan, se empañan, se mezclan, desaparecen y deja que la imaginación haga el resto. No te despistes, no es rosa, ni naranja, ni siquiera el magenta entra en el juego; es el color de la sangre, de la pasión y del comunismo.

El Rojo de la vieja furgoneta de papá, cuando papá y mamá aún estaban juntos y pasabais los fines de semana riendo, comiendo frutos secos y recorriendo el país en el destartalado furgón grana y aún erais felices.
Es sencillo, la realidad se transforma, dejas de ser tú para convertirte en un gran charco de vino borgoña, en una señal de stop, en un brazalete nazi.

Tu cerebro comienza a llenarse de latas de coca cola, de coches de bomberos atestados de extintores usados y cangrejos despistados, de labios intensos y carnosos que te gustaría besar y de ese esmalte de uñas de la vecina del quinto ¿cuál era su nombre? ahora lo recuerdas, se llama Laura, pero no consigues acordarte de su rostro porque la visión de Marte se te cuela en el cerebro. Así piensas que la vida se resume a un matiz, la vida, iluminada con las intensas luces de neón carmesí del club El Volcán Rojo, número 40 de la antigua carretera de Burgos, tan cerca del pueblo, está reducida en una tomadura de pelo escarlata.

Al cabo de varios minutos, o quizás horas, estás al borde de la enajenación, intentas poner la mente en blanco pero los tonos te juegan una mala pasada, despistado, y casi por inercia, entras en la frutería de la esquina, y de repente en un solo instante, es como si ya no existiese el rojo. Sales de allí recuperado, con una compra de dos kilos de verdura, pero al llegar a casa y entrar en la cocina te sorprende la ausencia de tomates, cerezas y fresas, en tu bolsa de plástico solamente hallas una lechuga, tres pimientos y dos calabacines de un triste tono verde oliva.

Pilotado por Cristina Salán (Barcelona)

2 de febrero de 2010

Preparando cabina...


Buenas Noches, les habla el piloto del vuelo I Certamen de Ideasinmotor, de la Compañía de Lineas Escritas. Les agradecemos su confianza en nosotros y les recordamos que una vez finalizado el vuelo podrán seguir disfrutando de cualquiera de nuestras ofertas en nuestra web www.ideasinmotor.com

La temperatura en el exterior es de 5 grados y el cielo está despejado. La duración del veridicto final rondará los 4 días. El afortunado disfrutará de un vuelo por el blog durante todo el mes de Febrero y de un cheque valorado en 60 euros del FNAC con billete de ida en transporte público hacía el establecimiento antes mencionado. Esperemos pasen un buen viaje y disfrutren del vuelo.

Para más información les recordamos que contamos con canal en http://twitter.com/ideasinmotor y de nuestra página de fans de facebook http://www.facebook.com/home.php#/pages/Ideasinmotor/220986088723?ref=ts

Muchas Gracias.

4 de enero de 2010

Domingo de cine

Es un fenomeno que suele ocurrir un fin de semana cualquiera, un domingo de sofa que os da por ir al cine. Has comprado entradas para ver la reedición de Superman en 3D. Te has pedido un enorme bol de palomitas y dos litros de Coca Cola. Cual niño de 12 años estás ansioso por ver acabar esos anuncios de peluquerías caninas y restaurantes de barrio.

Deseas que empiecen los efectos especiales y ver a tu héroe de infancia sobrevolar el cielo de Manhattan, con sus calzoncillos por encima de los pantalones y su capa rojo pasión. Tus ojos olvidan parpadear y el grado de concentración es comparable al de tu primer examen de conducción. Una concentración que acaba cuando oyes al tipo que esta hablando en tono susurro por el móvil y a la mujer, dos filas atrás, que intenta abrir lentamente ese caramelo envuelto en celofán para evitar hacer ruído.

Te encuentras en pleno momento álgido. Superman escucha una llamada de socorro. Se coloca la capa y se dirige a salvar al típico gato en el típico edificio en llamas... cuando de repente, notas un toque sutil en tu hombro izquierdo. Con voz tímida el hombre, que tienes a tu lado, te pide educadamente espacio para poder ir al lavabo. Te levantas con los ojos fijados en la gran pantalla, metes barriga; el hombre pasa y te vuelves a sentar como si fuera todo a cámara lenta. Recordando mentalmente tus pertenencias distribuidas por las butacas de la zona: abrigo, jersey, casco y llaves, refresco y... efectivamente, al levantarte se te ha caído el bol de palomitas al suelo. A excepción de una palomita que se ha mantenido en la butaca, aunque sospechas de que siempre ha estado allí. Contemplas el bol en el suelo y planeas una venganza que acabará en sonrisa postiza, palmadita en la espalda y un cordial "Tranquilo, son cosas que pasan".

La película ha llegado a su fin. Como buen amante del cine que eres, esperas hasta que el último extra aparezca en las letras de crédito, mientras va sonando el tema principal del film. Sales del cine eufórico pensando que Superman te ha transmitido sus poderes y que eres capaz de salvar el planeta. Aunque quizás ha llegado el momento de apuntarse al gimnasio, por aquello del traje ceñido y las mallas.

Por delante, el denominado niño hiperazucarado sale corriendo de la sala. Se detiene. Coge carrerilla y con decisión, y puño al frente, se dispone a volar cuál superhéroe ochentero por los cielos del centro comercial. Con la diferencia de que ni lleva capa, ni sabe volar, ni es Superman. Por suerte la Seguridad Social cubre este tipo de accidentes y el niño con salud de hierro se recuperará en dos semanas.

Viendo al niño agonizando en el suelo te tranquiliza haber visto la reedición de Superman y no la del Padrino.

14 de diciembre de 2009

Esa fiesta llamada Navidad


Con la llegada de la Navidad ese callejón dónde vives, en el que a las nueve de la noche da miedo pasear, se convierte en el lugar más iluminado de tu ciudad. Has tardado tres días en enterarte de que te han puesto las luces de Navidad y no recuerdas haber visto a ningún operario del Ayuntamiento colocar nada. Desde ese momento empieza la Navidad para ti.

En tu vecindario están recolectando dinero para el árbol de 10 metros, que decorará el portal del edificio y te preguntas porqué no se compra uno de plástico que pueda aguantar para cuando tus hijos continúen pagando la hipoteca de tu piso. Así que haces uso de tu cargo como Presidente de la comunidad, por primera vez en lo que va de año, y expones cúal hippie revolucionario un discurso ecólogico ante los vecinos de tu escalera.


Después de los aplausos y de escuchar "Presidente, Presidente" te entran ganas de decorar tu hogar. De manera intuitiva apareces en el trastero de tu casa en busca de la caja del televisor, que manuscritamente pasó denominarse caja de la Navidad y se encuentra al lado de aquel árbol de plástico que compraste en tus primeras Navidades como independizado, y que con el tiempo más que un árbol parece un puzzle de ramas.

En la caja encuentras postales firmadas con Feliz Fiestas y Próspero Año 1999, un polvorón de canela del mismo año, la foto que te hiciste con 5 años con tu rey mago favorito y la caja de tus primeros mocasines donde guardas las piezas del Belén de años anteriores.

En vista de lo encontrado decides montar el Belén. Recuerdas que en tu infancia ibas a recoger musgo y ramas para hacerlo real... pero te encuentras bien en casa. Así que te planteas montar lo típico; el portal con su buey, su mula, la Virgen María, San José, el niño y los tres Reyes Magos. Vuelcas el contenido de la caja en el suelo y te asombras al ver que el niño Jesús dobla el tamaño a San José, que tienes dos reyes magos negros, que lo que más se asemeja a la Virgen María es un pastor venido a menos, que lo único que conservas del buey es su cabeza y que aún conservas el musgo de las Navidades de 1999.

Así que sin árbol y sin Belén pones un cassette regrabado de villancicos populares para ambientar el día y sonríes porqué en Navidad no se trabaja.

Como se suele decir en estas fechas, Felices Fiestas y Próspero año 1999.

1 de diciembre de 2009

I Certamen Ideasinmotor



Instrucciones de vuelo:

1. Lea las bases del Certamen
aquí. Sabemos que son como las instrucciones de IKEA, nadie las lee pero existen.

2. Piense en aquella historia que siempre explica a sus amigos entre cervezas y risas. Ese relato corto que todo su entorno conoce y su entorno es capaz de explicárselo.

3. Redáctela en formato digital. Es posible que su letra sea muy bonita o que sea una gran oportunidad para utilizar la máquina de escribir que le regalaron por su comunión. Créame, no es el momento, estamos en el siglo XXI.

4. Envíela a ideasinmotor(a)gmail.com. Vuelva a recordar que estamos en el siglo XXI y la carta perfumada enviada por correo ordinario no se estila.

5. Espere a ver su historia en el apartado del margen derecho "I Certamen Ideasinmotor" nuestro link le hará viajar sin escalas a http://certamensinmotor.blogspot.com

6. Envíe su link a todos sus amigos. Seguro que tiene facebook ponga un enlance en su perfil.

7. De acuerdo, usted es un clásico... llame a sus familiares y digales que su historia, aquella que le pasa al 96,5% de la población mundial, y que suele narrar en Navidad, aparece en un blog. Es posible que un pequeño comentario de un familiar o amigo persuada al jurado.


8. Piense en la victoria, es usted quien más se merece esos 60 euros del FNAC(para verlos
aquí) y ese billete sencillo de metro.

Por muy tentativo que parezca, este certamen no sustituye mi post de Diciembre.

3 de noviembre de 2009

Tu primer coche


Con tan solo días de edad, tus padres te comprarán tu primer coche... un descapotable, con sombrilla, bolsa trasera, cuatro ruedas giratorias y frenos a las dos ruedas. En ese coche verás pasar infinidad de gente, tanto conocida como no conocida. Seguramente preguntarán por tu sexo, te sacarán la lengua y te hablarán en un idioma todavía desconocido.

A los pocos años y coincidiendo con la denuncia del robo de tu chupete, después de la Atlántida es uno de esos misterios aún por resolver, te desposeerán de tu coche que cariñosamente le habías apodado carrito y empezarás a caminar. Tus primeros pasos acabarán con una buena... caída, las cicatrices que conservarás de mayor acontecerán en esta etapa de tu vida, y tu padre te dará el primer consejo "Hijo mío si te caes siete veces, levántate ocho" tu mente buscará aquella palabra malsonante que todavía no conoces pero que con el tiempo aprenderás.

Así que una vez conocido el arte de caminar. Te enamoras de esa bicicleta "Mountain Bike" que por casualidades del destino te regalarán por sacar buenas notas. Al igual que con tus primeros pasos volverás a sufrir una buena... caída, pero está vez el tiempo se habrá encargado de darte ese vocabulario tan necesario para situaciones como ésta y aprovecharás la oportunidad para hacer referencia a tu apreciado padre y a la razón por la cual decidió quitarte esas ruedecillas tan útiles.


La bicicleta estará bien, aprenderás a hacer el caballito, a ir sin manos, sin pies y posiblemente acabar sin dientes. Si la suerte está de tu parte perderás los dientes de leche, en caso contrario un costoso empaste decorará tu boca el resto de tu vida. Del primer diente caído hasta la mayoría de edad no tendrás otro vehículo que la bicicleta que te trajeron el día que distes tu primer estirón, que casualmente coincidió con la última vez que sacaste buenas notas.

Será con esa edad cuando tu instinto más primario deseará tener tu primer coche. A tu edad habrás visto muchas películas, y habrás descubierto la de cosas que puedes hacer en tu propio coche.

Tu primer coche será de tercera mano y en invierno te arrepentirás de haber jubilado tu bicicleta. En ese coche vivirás tu experiencias más adultas y siempre que bajes de él lucirás las llaves cuál trofeo de caza. Te preguntarán la hora y sacarás las llaves, te saludarán y sacarás las llaves, te pedirán cambio y, por supuesto, sacarás las llaves...

Hasta que llegue un día en que te comprarás tu propio coche. Por desgracia, los tiempos de sacar buenas notas se habrán acabado y tendrás que pagarlo con los ahorros de tu primer trabajo basura. Ese coche te acompañará hasta el matrimonio, cuando los sustituirás por un coche familiar y te convertirás en el chófer oficial de tus hijos.

El tiempo te habrá enseñado a que hostia es caída y que tu hijo se la dará cuando tenga los dientes de leche.

26 de octubre de 2009

¡Viva la Revolución!


En un tiempo muy, muy lejano ocurrió una revolución que cambio el rumbo del mundo. Sucedió en una tarde lluviosa de 1732. En un lugar concreto y desconocido del Reino Unido. Una materia llamada carbón se convertía en el principal recurso energético del momento. Capaz de mover la novedosa máquina de vapor y la no menos moderna Spinning Jenny, conocida mundialmente por hilar 8 hilos al mismo tiempo... Increíble.

En esa época los Reyes Magos, viendo la tendencia, invirtieron en carbón y se fueron a la gran ciudad a montar sus empresas. Su compañía sólo trabajaba un día al año y los gastos eran superiores a los beneficios... Así que con ellos se inicio un éxodo Rural hacía las oportunidades de la ciudad y la multitud de vacantes laborales.

Pasamos de trabajar en un taller familiar a hacerlo en una gran fabrica, de vivir en la tranquilidad del campo a vivir en la colapsada urbe, de la manufactura a la producción en serie, del paseo en caballo al viaje en ferrocarril... Con tanto cambio era lógico que se crearán nuevas clases sociales, se hablara de ideologías, se abrieran los mercados, la esperanza de vida creciera... La sociedad cambió.

Los años pasaban y los cambios evolucionaban una sociedad que necesitaba un nuevo enfoque. Fue entonces cuando llego la iluminación, y nunca mejor dicho, la electricidad se instaló en un mundo gobernado por el carbón. Con la electricidad llego la bombilla, el teléfono, la radio, el cine... evolucionaron las comunicaciones y el Señor Monopoli, que más tarde fue encarcelado por blanqueo de dinero en el sector de la juguetería, dominaba y centralizaba el capital.

Pasaron muchas cosas, muchas fiestas, muchos niños fruto de esas fiestas... Hasta 2009 dónde nos encontramos redactando el guión de la nueva temporada de "Revolución", pero sin la FOX de por medio.

De nuevo, nos encontramos con un nuevo cambio, que siguiendo la historia debería estar protagonizado por una energía que bien podría ser la denominada renovable y con una nueva idea de negocio. Qué bien podría ser el renovar y actualizar cada uno de los sectores.

La atmósfera está pidiendo a gritos darse un respiro y el Sol desea convertirse en una alternativa energética. Siente nostalgia de los tiempos egipcios en dónde era venerado. En cuanto a la sociedad, debería darse valor y otorgarle un rol en este proceso. Difícil tarea teniendo en cuenta la automatización, los avances en comunicación y en robótica. Pero todo será cuestión de variar las reglas de nuestra cambiante sociedad.

Con todo, los Reyes Magos se arruinaron y fruto de su ira regalaron el excedente de carbón a los niños malos.

23 de septiembre de 2009

Aquellos maravillosos años


Eran tiempos en que los rompepistas se vendían en las gasolineras, el botellón en casa se llamaba guateque y el coche cool era el supermirafiori. Aquellos años donde el fontanero Mario paso ha llamarse Super y se hizo famoso, los Conguitos (ahora con página de fans en facebook) se anunciaban en televisión y La Casera se vendía en botella de vidrio siendo el refresco por excelencia. En esos tiempos Eurovisión era el OT de ahora, Massiel bebía menos y los éxitos musicales sonaban en la radio presentados por el gurú Joaquín Luqui.

Estabas sentado en aquel sofá, con un pañito de punto en el reposacabezas, y de repente escuchaste esa melodía que te impresionó. Así que decidiste levantarte del sofá, asearte y peinarte el flequillo, vestirte con tus pantalones pitillos, calzarte tus converse All-Star y salir a la calle para comprarte el nuevo single que acababas de escuchar. En tu bolsillo llevabas la semanada de un mes y tu cabeza no paraba de repetir aquella melodía.

Camino a la tienda de discos andabas por calles transitadas por la mujer hombreras, la madre estampados, el hombre gomina y el abuelo que miraba las obras (hay cosas que no cambian). Tomabas notas del piropo cañí y a tu alrededor corrían niños con la pelota supertele vestidos con pantalones repletos de parchesrodillas.

En tu recorrido te parabas a hablar con aquella chica que te presentaron, hacía un mes, y que no llamaste por miedo a que su padre cogiera el teléfono. Sabías dónde vivía y lo único que podías hacer era escribirla una carta o esperarla en el portal de su casa. Después de tartamudear unos minutos y hablar con ella unos segundos, quedáis para ir al estreno de Los Goonies y le explicas que te diriges a la tienda de discos a comprar el nuevo single que ha recomendado Luqui. La impresionas.

Por fin has llegado a la tienda de discos para gastarte un mes de paga en aquel single que Luqui te había recomendado y que posteriormente te impidió invitar a tu chica al cine.

La historia en nuestros tiempos la escribo en mi twitter
.*

*Escuchaste la canción desde Spotify y te la descargaste desde Emule

24 de julio de 2009

Vacaciones de verano


Llegan las vacaciones y después de ojear durante meses, buscar durante semanas y decidir tres días antes... te vas a una ciudad europea. En tu vida has aprendido tanto de geografía como estos dos últimos días.

Has escogido ir una semana a "Wichingendermorning". No conoces nada del sitio pero te da bastante igual, ya que tu única variable era el precio.

Una vez comprado, decides buscar "Wichingendermorning" en Google y ver que se puede hacer allí. Es ahí cuando te enteras de que es un pueblo que se encuentra a 100 km de Berlín, que tiene como único sitio de interés su aeropuerto y lo único que puedes ver son aviones y taxis. Así que ya sabes que lo que te has ahorrado de vuelo te lo vas a gastar en taxi/tren/bus.

Pero lo has conseguido, tienes un vuelo y el billete taxi/tren/bus. Así que es momento de empezar a buscar un lugar dónde dormir. Lo podrías haber mirado antes, pero no lo habías pensado. Después de descartar el Ritz y de pasar del Marriott (lo único que quedaba cerca del centro de Berlín) encuentras un albergue a tomar por... a 34 euros la noche y en una habitación de 8 personas con cuatro literas.

Si. Has comprado el "Pack Labordeta" y dedicas todo el día a autoconvencerte y argumentar con "seguro que conoceré a gente", "me lo pasaré muy bien", "si no encuentro a nadie, por lo menos aprenderé inglés", "en el mapa sale muy lejos, pero una vez allí seguro que esta cerca"... Al cabo de tres días y a 5 horas de irte a "Wichingendermorning" preparas la maleta.

Empiezas con una maleta pequeña, y no te cabe nada. Crees que va a llover (no lo ha hecho en 2 meses según su web, pero por si acaso)... chubasquero. Y si hace frío (es verano pero siempre tienes esa duda)... 3 jerseys, 1 abrigo y 2 tejanos. Igual salimos de fiesta... 3 camisas y 2 pares zapatos. Y si vamos a la playa (te da igual de que estas a unos 500 km del mar)... bañador y toalla. Pero, y si vamos a la montaña (lo típico ir a Berlín para ver ardillas y arboles)... 1 chandal, unas zapatillas de deporte y 3 pares de calcetines sports. Y si tenemos que pintar (estás empezando a desvariar)... ropa "casitrapo".

Si. Has acabado con el armario de tu casa facturando en el aeropuerto y con la sensación de que te olvidas algo.

Una vez allí y después del "síndrome turista". Conocerás a un grupo de españoles muy majos, te encontrarás con la casera loca que cada cosa que hace se convierte en anécdota que contar, comerás bocadillos de pan de molde, y te gastarás el equivalente a un viaje a Punta Cana en un Resort de los de pulsera.

Eso si, sólo habrás utilizado dos camisetas y un pantalón corto.

17 de junio de 2009

El valor del dinero


Es ese momento que entras en una tienda y te enamoras del tejano cool de 160 euros, de la joya glamour de 300 euros, de las zapatillas retro de 229 euros, de las gafas fashion de 120 euros... es ese momento en que te das cuenta de tu uso excesivo de adjetivos ingleses y de que todo lo que has visto es demasiado caro.

Piensas que pagas sólo la marca, que la piedra brillante tampoco brilla tanto, que el tejido de las zapatillas durará un año máximo, que las gafas las perderás en seguida... Así que con tanto derroche conceptual decides ir a tomar una cerveza, que acaban siendo cinco. Con lo que la noche se convierte en cena de picar algo y finaliza en fiesta en un local de moda. Dónde invitas, en un arrebato de generosidad, a una ronda de chupitos a todos tus amigos... con lo que te has gastado en tan solo 8 horas 150 euros y has utilizado "moda" como adjetivo no inglés.

Pero te sientes bien, un poco resacoso por las copas, pero bien. Has actualizado el facebook con fotos y status, has contado diez veces la historia graciosa que te paso a los colegas del curro, tienes un nuevo mote por algo que no recuerdas y tu cabeza te recordará durante todo el día, la noche de ayer. Eso si, tu cabeza no te mencionará los 150 euros que ya no tienes en tu cuenta corriente. De eso se encarga tu banco que te envía un SMS con el asunto "reintegro cajero".

Si te hubieran dicho que la noche te sale por 150 euros, te habrías inventado un adjetivo en inglés.

31 de marzo de 2009

Sábado de Hipermercado


Era un fin de semana. La nevera estaba vacía y por la tarde no daban ninguna película ochentera de interés. Así que tus padres deciden ir a dar un paseo (Eras pequeño y a esa edad un paseo significa ir en coche, no sabes muy bien porqué. Pero era así.) Después de soltar tu frases ¿A dónde vamos? ¿Cuánto queda?¿Hemos llegado?¡Quiero ir en el asiento de delante! llegáis a un Hipermercado, un nuevo prefijo entra en tu mente, Hiper.

Desde ese momento el prefijo "Super" quedaba ya antiguado y deseabas que llegará el lunes para decir "He pasado un día hiperchulo". Un hipermercado, para tí, era más que el colmado de la esquina... bueno, en realidad para tí, y para todo el mundo.

Montones de marcas, montones de productos, montones de juguetes están al alcance de tus ojos. Estás impresionado. De repente suena un "tintontin" seguido de tu nombre. Te sientes una estrella de rock moderno, han dicho tu nombre por megafonía. Crees que todo el mundo te mira y que a continuación comenzarás a firmar autógrafos. Si... te has perdido, pero como no has empezado a llorar es señal de que aún no lo sabes y sigues posando cual estrella mediática.

Entre tanto, tu madre te encuentra. Habían dos opciones. Una, que estuviera enfadada y te diera el denominado cachete. La otra, que te diera abrazos y besos. Fue lo segundo. Así que poseído por ese estado de estrella del rock temporal, te lanzas y dices "Quiero un regalo". Grande, has sabido interpretar que tu madre se sentía culpable y sabías que iba ceder.

Sabes las reglas. Refresco, chocolate o algo inferior a lo que vendrían a ser 3 euros de la época. Sin pensarlo, escoges ese refresco en promoción, ese refresco que descubriste en la televisión, ese refresco NUEVO, su anuncio tenía canción pegadiza y tus manos se dirigen instintivamente a la nevera oportuna. Ahí está. No era Coca Cola, no era Fanta, ni siquiera era Trinaranjus sin burbujas... era Cherry Coke.

La pruebas. No te gusta. Pero sale en la tele. Haces un esfuerzo. Te encanta. Tienes un pack de 12 para ti solo. Ahora verás la publicidad de otra manera. Piensas que todo el mundo tiene en casa Cherry Coke y que a todo el mundo le encanta.

Hasta que llega un día que dejan de fabricarla. Te quedas extrañado. ¿Cómo puede ser?¿Si a todo el mundo le encantaba? (definiendo mundo como "conjunto de amigos") Salía en la tele. La canción... La veías en todas partes. Tu cerebro había generado un alarma instintiva, a la que veía rojo y negro... Cherry Coke. Tu cabeza sólo veía ese refresco, porqué era tu favorito y destacaba sobre el resto en cualquier situación. Entonces te viene a la cabeza aquel yogur con cereales, que con un fácil click vertías los chocokrispies en el yogur. Ese yogur que por casualidades del destino te encantaba y que por las mismas casualidades del destino se vendió durante sólo un mes.

Sólo el Dtor. de Marketing de Coca Cola podía contestarte, pero estaba hiperliado.

28 de febrero de 2009

Mensaje en un tetrabrick


En un paseo por la playa de la Barceloneta, se acerco a mí, al ritmo de las olas, un tetrabrick de leche. Era un tetrabrick de marca blanca, la crisis ha hecho mucho daño y el litoral catalán ya no es lo que era... en su interior había un mensaje que decía:


"Escribo estas líneas aún sabiendo que jamás las llegarás a leer. Recuerdo el día que decidiste marchar. Ese día me abrazaste de una forma especial, tus labios deletrearon notas de voz y tus ojos se iluminaron como luz de mar. Ese día comprendí lo mucho que te iba a extrañar. Ahora intento escribir letras en forma de recuerdo y lloro lagrimas de memorias, que jamás pude olvidar. Estés donde estés… P.

Quién era P.

Si P. fuera su hermano sería una carta de cariño. Un cariño desarrollado a lo largo de las putadas de infancia, de las borracheras encubiertas, de las traiciones fraternales, de las vacaciones en la costa brava, de las peleas en el comedor de casa, de mi bocadillo es más pequeño, de cuida a tu hermano que papá y mamá se van de cena...

Si P. fuera tu madre sería una carta de amor de madre. Escrita desde el amor más sincero y fácil guión de película. Un amor del que nadie duda. La mujer hecha de menos tu presencia, el poder decir “niño recoge la habitación”, “como vaya yo y lo encuentre... y lo encuentra”, es un amor basado en el sacrificio de una madre, que se quedaba despierta hasta que llegaras de fiesta, te arropaba los días de enfermedad y te castigaba sin aquello que más preciabas.

Si P. fuera tu novia sería un carta de amor de alma gemela. Un amor de compañero de penas y de amigo de alegrías. Seria un amor que no pudo ser, y que acabo con un adiós memorable. Un amor de peleas y reconciliaciones. Un amor de “cari”, “cosita” y demás diminutivos. Un amor de regalos para San Valentin, Sant Jordi, Cumpleaños, Santo, de llevamos 6 dias, llevamos 13 meses, llevamos 13 meses y dos dias. Un amor de cuelga tu, no tu.

Si P. fuera un amigo, sería hasta el segundo punto y seguido del anterior.

Si P. fuera tu abuela sería un amor de afecto. Un amor desarrollado a base de tardes de parque, bocadillos de Nocilla y de apretones en los mofletes. Un amor de “mamá te dejo a los niños" y a la abuela se le cae la baba. Un amor de propinillas e historias de mediatarde.

Si P. fuera un desconocido es que la carta no era para ti y la has colgado en Internet para actualizar tu blog.

31 de enero de 2009

En un bar cualquiera


Entras acompañado a un bar y buscas una mesa libre donde poder sentaros. La barra del bar es para gente con prisa y solitarios de mediatarde. Así que optas por esa mesa libre al final del local. Dejas el teléfono y unos papeles que llevabas en uno de tus bolsillos encima de la mesa, tu acompañante te dice: "Pídeme una café solo que yo tengo que ir al baño". Llamas al camarero, puedes hacerlo con un educado "perdone" o con un coloquial "oiga" o con un contundente "señor". Mientras esperas a tu acompañante y al camarero, miras a tu alrededor. Quieres saber si has escogido bien y si la edad media del local corresponde o se aproxima a la tuya. Eso lo sabes en función de varias cosas:


1. El número de personas sentadas en la barra del bar
2. La edad del dueño del establecimiento
3. La cantidad de gente que hay en local
4. La ambientación del lugar: o al estilo "Cuéntame" o al estilo "Andy Warhol"


Una vez analizado el local, es cuando te acuerdas de que el camarero aún no te ha atendido y tu acompañante sigue en el baño. En ese momento es cuando miras el reloj, haces que estas leyendo un SMS superimportante en tu móvil o directamente prestas atención a las conversaciones ajenas. Es ahí cuando descubres las diferentes tipologías de orador que suelen frecuentar los bares:

El chapas o magistral

Es aquel que suelta el rollo como si de una clase magistral se tratara, lo hace a modo de verdad absoluta y sus acompañantes (suelen ser más de uno) únicamente escuchan o van bebiendo el café sin perder de vista los ojos del orador. El magistral tiene un discurso unilateral y nadie es capaz de llevarle la contraria. Suele hablar de política, fútbol y tiempos pasados (según él, mejores). Lleva 20 años pensando escribir un libro, pero nunca tiene tiempo.

El inseguro

El inseguro es una persona con poca confianza en si misma. Más que hablar, pregunta. Sus frases siempre acaban con un "¿no?" o un "¿sabes?". Siempre pide al camarero el último para no desentonar, nunca se atreverá a pedir una cerveza si el resto de presentes se están tomando un café con leche. El inseguro es aquel que mientras los otros hablan el piensa en que debe decir o hacer, para él entrar en la conversación es como cuando de pequeños queríamos saltar a la comba, mientras dos de tus compañeras giraban y giraban la cuerda. Nunca sabe si es el momento correcto y cuando lo es... es demasiado tarde.

El filosofo

Este tipo de orador es un persona que sabe de la vida. Cita grandes personajes como Tales de Mileto, Hispano de Metaponte, Teodoro de Cirene, Freud, Hume, Descartes... También cuela grandes citas universales de Confuncio y le da uso al refranero popular. El filosofo suele fumar, porque considera que el humo genera ambiente. Es un intelectual y expone teorías que varían en función del día y de la actualidad del momento. Si tienes un problema, él lo ha vivido y si has discutido con alguien el sabe lo que es pasar por eso… No hay tema que no conozca, y sino lo conoce… asienta siempre con la cabeza

El hombre mayor

Para ser denominado hombre mayor se deben cumplir una serie de variables. Debe ser mayor de 75 años, debe ser entrañable ya que sino no lo es, pasaría a ser "viejoloscojones". Su diálogo es un diálogo abierto. Hay que tener en cuenta el hombre mayor antes de llegar al bar se ha despertado muy temprano para ser el primero en la fila del ambulatorio, ha cogido un bus cualquiera para pasear, ha visitado la obra de la nueva línea del metro y ahí ha entablado conversación con uno hombre de su generación. El hombre mayor es una persona que toca muchos temas, lo mismo te habla de un viaje que hizo, de una película de los 60' o de su relación con la mujer (desde todos lo puntos de vista). Es un hombre que le gusta hablar y para él el tiempo no tiene ningún valor.

Existen más tipologías, pero el camarero está esperando a que pida y mi acompañante acaba de llegar del baño.

17 de diciembre de 2008

Queridos Reyes Magos



Nunca llegamos a redactar la carta a sus majestades mágicas. Redactábamos la carta a voz (a los 4 años empiezas a escribir, y como mucho a caligrafiar tu nombre y tu color favorito) es como una vista oral con el tribunal familiar. Tu hermano mayor sabe el secreto y chantajea a tus padres con decirlo. Si... tu hermano es un cabroncete y en cualquier momento de lucidez lo casca.

Mientras tanto llega ese momento en el que dices "Pues quiero el parking MicroMachine(seguramente agotado), la nave interespacial de Star Wars (también agotada), el robot Emilio (no está agotado pero tus padres lo ven absurdo y prefieren gastarse el dinero en gambas y cordero), la consola supermegaguayquevaleunapasta (aquí ya es cuestión de la fe de cada uno) y también quiero esto y aquello y lo otro, y eso también (cosas que o valen una pasta o también están agotadas)".

Así que después de la vista oral y de pagar el chantaje a tu hermano. Tus padres te traen un cuaderno de caligrafía, un esquijama, la colonia de algún superhéroe en un estuche neceser, los libros pinta y colorea y una o dos cosas de la lista oficial que habías dicho. Pero a tí te da igual. Te lo pasas mejor abriendo regalos que jugando con ellos.

El problema llega el día en el que un niño ***** (cabrón) de la escuela suelta "Pues los reyes son los padres". Grande chaval, acabas de hacer que tu generación se lleve su segundo mayor disgusto, el primero es cuando te dicen que los dibujos animados no existen. Después de 5 segundos eternos de silencio y reflexión, la profesora se lleva las manos a la cabeza y empieza "Que no le hagáis caso, que eso es mentira, que los reyes reciben todas tus cartas..." Pero tu ya tienes una edad (te vistes solo) y ya sospechabas algo.

Así que a partir de ese momento negro de la historia del hombre, tendrás que ahorrar con tu semanada y comprar lo que buenamente puedas. Aquí una lista de las 15 cosas que se suelen comprar en estas fechas:


1. La colonia/perfume/aftershave/cremasysimilares
2. El bolso
3. El ticket regalo
4. El libro best-seller
5. El bono masaje balneario urbano
6. Calcetines, calzoncillos y pañuelos
7. El DVD o CD (este cada vez menos por la piratería)
8. La bufanda/fular
9. La matrícula para el gimnasio
10. La joya
11. El peluche
12. El pijama
13. El jersey (siempre con ticket para que lo puedan cambiar)
14. Entradas para el teatro
15. El sobre con dinero
Fuente: Estudio realizado a 3 personas entre 14 y 81 años un día vísperas del amigo invisible

Todo lo referido a los Reyes Magos es fruto de la interpretación personal de cada uno.
Feliz 2009.

30 de noviembre de 2008

Los patos también visten igual


Los primeros modelitos los compra tu madre, son aquellos que lleváis tu y tus hermanos de menos de 14 años. Saliís al parque y parecéis un equipo de fútbol, todos bien conjuntados. Pantalones amarillos, camisa amarilla, zapatillas amarillas... y sin calcetines. La tendencia la marca el hijo mayor, indignado porque a sus 14 años viste igual que sus hermanos pequeños.


Eso si, a partir de los 15 años, todo es diferente, el niño ya se siente mayor. Imagínate, le han dado las llaves de casa, va solo a comprar el pan y le dejan sentarse en el asiento del copiloto. Todo un hombrecito (o mujercita) vamos. Ese es el paso que le permite vestir ropa diferente. Una ropa, que con los años, llevará sus hermanos pequeños.

Él lo sabe, y se siente satisfecho. A partir de ese momento, las manchas de ketchup las buscará, los bolígrafos BIC caminarán, a sus anchas, por los puños de las camisas y esas rodilleras con forma ovalada formarán parte de todos sus tejanos. Con 15 años ya sabe que la venganza se sirve en plato frío.

Pero como vestirá el chaval, pues vestirá como su entorno. Si sus amigos llevan pantalones anchos que dejan entrever algo de calzoncillo, él los llevará. Si sus amigos llevan polo y cuello levantado, él lo llevará. En su grupo de amigos cualquiera de sus ropas las podría llevar cualquiera de sus miembros.

Somos seres gregarios y hacemos lo que nuestro entorno hace. Gracias a este comportamiento surgen las tendencias. La moda del pantalón campana o la moda de las hombreras, fueron modas que las empezó un amiguete tuyo, la continuasteis sus amigos y la siguieron las personas que os vieron lucir con tanta elegancia.

Tranquilos, las modas no se pierden. Tus hermanos las continúan, el pantalón campana siempre estará en el fondo de armario.

Así que por muy retrocool que seamos, por muy satánicos que nos sintamos o por muy flowerpowers que vivamos. Vestiremos igual que nuestro entorno. Sólo basta con volver atrás y ver las fotos de cuando éramos niños. Veremos la foto en el zoo con tu clase, la foto con el modelito amarillo en una playa de Costa Brava, la foto de esa fiesta de fin de curso en la que con 17 años llevabas el traje del ZARA... esas fotos en las que más de uno habrá dicho "Ale... y yo como podría vestir así".

Sí, eras un hortera... pero igual que tus amigos.

23 de octubre de 2008

Muestráme como eres y te diré quien eres


Tu primer día de colegio es el día que estrenas más cosas o heredas más cosas de tus hermanos, según como se mire. Estrenas el bolígrafo azul, el bolígrafo rojo e incluso el bolígrafo negro. Estrenas lápices de colores y un lápiz negro y amarillo con la base roja. Estrenas libros y libretas forradas con tu series favoritas. Estrenas mochila y estuche. Estrenas carpeta y agenda, que muy probablemente vaya a juego con la mochila y el estuche. Un estuche lleno de cosas a estrenar, como la goma de borrar, la regla y el sacapuntas. Todo ello marcado con tu nombre y apellidos, porque estamos en época de crisis y no hay que ir de ingenuos por la vida a estas edades.

Aunque lo mejor es cuando acabas de estrenar cosas. Es entonces cuando, empiezas a conocer a tus compañeros. Conoces al líder de la clase, que suele ser el que sienta al final del aula y el que más la lía. Gracias a sus actos os caen los primeros sermones de conducta. También te presentan a la clásica empollona, ojito derecho de la profesora, que más adelante irá desarrollando una habilidad increíble para dejar los apuntes al resto de tus compañeros. Otro al que conoces es al gracioso, que te hace reír porque el chaval ha nacido con ese don, sus padres hubiesen preferido que hubiese salido listo, pero no... salió gracioso.

Al cabo de 5 dias, admiras a la guapa de tu generación. Aquella chica que si el estudio Nielsen hiciera un encuesta en tu clase, el 87,3% de tus compañeros, incluyéndote a ti, diría que tendría una relación con ella de amor o de cariño. Por último, en un día cualquiera de lluvía, que no puedes salir al recreo, te enteras de que en tu clase hay un chico raro que a continuación recibirá toda la atención del líder de la clase. El resto de personas que conoces son simplemente gente de tu edad.

Cada una de las personas que conoces desarrollarán una conducta que les definirá una personalidad y está les reafirmará en su arquetipo. Si al líder de la clase le da un día por fotocopiar su apuntes y compartirlos, nadie se los leerá. Así como si el raro empieza a dar ordenes de mando a sus compañeros o la empollona se rebela con el estudio Nielsen. Ninguno de ellos será capaz de cambiar su imagen de la noche a la mañana. Cada uno deberá demostrar su cambio, con actos y acciones, que con el tiempo, serán asumidos y aceptados por el resto de compañeros.

Si hablamos de marca sucede lo mismo, un ejemplo lo tenemos con Pizza Hut y su cambio de nombre a Pasta Hut con el objetivo de cambiar la percepción de comida rapida a comida saludable. Podría profundizar y teorizar sobre el tema pero prefiero utilizar el articulo que escribí en el diario BrandLife para explicarlo y así subir un poco mi ego:
Un reposicionamiento de marca depende de muchos factores. En el caso de Pasta Hut el naming trabaja un espacio mental distinto al de Pizza Hut por ello la estrategia de comunicación deberá trabajar de manera conjunta en todos los niveles de la nueva filosofía de marca. Un naming es un factor que ayuda a reposicionar una marca, pero es la suma de cosas lo que construye una nueva personalidad, un nuevo posicionamiento y por tanto una nueva marca.
Según el estudio Nielsen, la empollona de la clase no logró cambiar su percepción.