15 de marzo de 2008

Generación Cigarra


Hace muchos años vivían unas pequeñas hormigas que trabajaban duramente para construirse su futuro. Estas hormigas tenían pocas cosas, a las cuales le daban un valor especial. A lo largo de sus vidas era posible que estos animalitos tuvieran un solo reloj heredado del papa hormiga que luchó en la batalla del garbanzo, un solo traje, comprado en la Sastrería "El Corte de la Hoja" (una pequeña tienda de la zona) que sólo se lo ponían los domingos, un solo agujeropiso en la verde amazona comprado con los ahorros de su vida y donde vivían con sus parejas con la que se casaban para toda la vida. Estas hormigas eran muy constantes y trabajan a diario y nunca cambiaron de trabajo. La hormiga obrera era obrera de la misma empresa para el resto de su vida.

Las hormigas vivían felices en su verde amazona hasta que las cigarras empezaron a convivir con ellas. Esta especie trabajaba sólo cuando tenía necesidad, tenían tantas cosas que le restaban valor. El reloj heredado de sus padres lo vendieron para comprarse el reloj Swatch cool, el traje impoluto de sus padres lo donaron a una ong y con lo sobrado se compraban ropa en la "ZARRA" el gran almacén de ropa de temporada, el agujeropiso donde vivían con sus padres se quedaba pequeño y se iban de alquiler y encontraban a la pareja de su sueños varias veces en su vida. Esta generación era un poquito vaga y todo lo dejaba para el final, no le gustaba pensar a largo plazo y querían las cosas en el momento...

El final del cuento no lo conozco porqué cuando me lo contaban siempre me quedaba dormido.

¿Lo acabamos?

1 comentario:

Jordi dijo...

La moraleja de esta fábula es de todos conocida y fácil de deducir para aquellos "marcianos" a los que el texto les venga de nuevo.

En nuestro contexto profesional, sirve claramente como metáfora de lo que nos viene (muy buen apunte, Victor)

Una historia de mavens y salesmans (en nuestro contexto actual)

Y como paralelismo, la vida de la "mayfly", esa mosca de mayo que sólo vive 24 horas, aprovechándolas al máximo. Por cierto, un relato que fue magistralmente adaptado a la publicidad en una campaña de Vodafone UK por BBH/London.

Corolario: aprovecha el tiempo al máximo, disfrutando de cada momento.