14 de diciembre de 2009

Esa fiesta llamada Navidad


Con la llegada de la Navidad ese callejón dónde vives, en el que a las nueve de la noche da miedo pasear, se convierte en el lugar más iluminado de tu ciudad. Has tardado tres días en enterarte de que te han puesto las luces de Navidad y no recuerdas haber visto a ningún operario del Ayuntamiento colocar nada. Desde ese momento empieza la Navidad para ti.

En tu vecindario están recolectando dinero para el árbol de 10 metros, que decorará el portal del edificio y te preguntas porqué no se compra uno de plástico que pueda aguantar para cuando tus hijos continúen pagando la hipoteca de tu piso. Así que haces uso de tu cargo como Presidente de la comunidad, por primera vez en lo que va de año, y expones cúal hippie revolucionario un discurso ecólogico ante los vecinos de tu escalera.


Después de los aplausos y de escuchar "Presidente, Presidente" te entran ganas de decorar tu hogar. De manera intuitiva apareces en el trastero de tu casa en busca de la caja del televisor, que manuscritamente pasó denominarse caja de la Navidad y se encuentra al lado de aquel árbol de plástico que compraste en tus primeras Navidades como independizado, y que con el tiempo más que un árbol parece un puzzle de ramas.

En la caja encuentras postales firmadas con Feliz Fiestas y Próspero Año 1999, un polvorón de canela del mismo año, la foto que te hiciste con 5 años con tu rey mago favorito y la caja de tus primeros mocasines donde guardas las piezas del Belén de años anteriores.

En vista de lo encontrado decides montar el Belén. Recuerdas que en tu infancia ibas a recoger musgo y ramas para hacerlo real... pero te encuentras bien en casa. Así que te planteas montar lo típico; el portal con su buey, su mula, la Virgen María, San José, el niño y los tres Reyes Magos. Vuelcas el contenido de la caja en el suelo y te asombras al ver que el niño Jesús dobla el tamaño a San José, que tienes dos reyes magos negros, que lo que más se asemeja a la Virgen María es un pastor venido a menos, que lo único que conservas del buey es su cabeza y que aún conservas el musgo de las Navidades de 1999.

Así que sin árbol y sin Belén pones un cassette regrabado de villancicos populares para ambientar el día y sonríes porqué en Navidad no se trabaja.

Como se suele decir en estas fechas, Felices Fiestas y Próspero año 1999.

1 de diciembre de 2009

I Certamen Ideasinmotor



Instrucciones de vuelo:

1. Lea las bases del Certamen
aquí. Sabemos que son como las instrucciones de IKEA, nadie las lee pero existen.

2. Piense en aquella historia que siempre explica a sus amigos entre cervezas y risas. Ese relato corto que todo su entorno conoce y su entorno es capaz de explicárselo.

3. Redáctela en formato digital. Es posible que su letra sea muy bonita o que sea una gran oportunidad para utilizar la máquina de escribir que le regalaron por su comunión. Créame, no es el momento, estamos en el siglo XXI.

4. Envíela a ideasinmotor(a)gmail.com. Vuelva a recordar que estamos en el siglo XXI y la carta perfumada enviada por correo ordinario no se estila.

5. Espere a ver su historia en el apartado del margen derecho "I Certamen Ideasinmotor" nuestro link le hará viajar sin escalas a http://certamensinmotor.blogspot.com

6. Envíe su link a todos sus amigos. Seguro que tiene facebook ponga un enlance en su perfil.

7. De acuerdo, usted es un clásico... llame a sus familiares y digales que su historia, aquella que le pasa al 96,5% de la población mundial, y que suele narrar en Navidad, aparece en un blog. Es posible que un pequeño comentario de un familiar o amigo persuada al jurado.


8. Piense en la victoria, es usted quien más se merece esos 60 euros del FNAC(para verlos
aquí) y ese billete sencillo de metro.

Por muy tentativo que parezca, este certamen no sustituye mi post de Diciembre.

3 de noviembre de 2009

Tu primer coche


Con tan solo días de edad, tus padres te comprarán tu primer coche... un descapotable, con sombrilla, bolsa trasera, cuatro ruedas giratorias y frenos a las dos ruedas. En ese coche verás pasar infinidad de gente, tanto conocida como no conocida. Seguramente preguntarán por tu sexo, te sacarán la lengua y te hablarán en un idioma todavía desconocido.

A los pocos años y coincidiendo con la denuncia del robo de tu chupete, después de la Atlántida es uno de esos misterios aún por resolver, te desposeerán de tu coche que cariñosamente le habías apodado carrito y empezarás a caminar. Tus primeros pasos acabarán con una buena... caída, las cicatrices que conservarás de mayor acontecerán en esta etapa de tu vida, y tu padre te dará el primer consejo "Hijo mío si te caes siete veces, levántate ocho" tu mente buscará aquella palabra malsonante que todavía no conoces pero que con el tiempo aprenderás.

Así que una vez conocido el arte de caminar. Te enamoras de esa bicicleta "Mountain Bike" que por casualidades del destino te regalarán por sacar buenas notas. Al igual que con tus primeros pasos volverás a sufrir una buena... caída, pero está vez el tiempo se habrá encargado de darte ese vocabulario tan necesario para situaciones como ésta y aprovecharás la oportunidad para hacer referencia a tu apreciado padre y a la razón por la cual decidió quitarte esas ruedecillas tan útiles.


La bicicleta estará bien, aprenderás a hacer el caballito, a ir sin manos, sin pies y posiblemente acabar sin dientes. Si la suerte está de tu parte perderás los dientes de leche, en caso contrario un costoso empaste decorará tu boca el resto de tu vida. Del primer diente caído hasta la mayoría de edad no tendrás otro vehículo que la bicicleta que te trajeron el día que distes tu primer estirón, que casualmente coincidió con la última vez que sacaste buenas notas.

Será con esa edad cuando tu instinto más primario deseará tener tu primer coche. A tu edad habrás visto muchas películas, y habrás descubierto la de cosas que puedes hacer en tu propio coche.

Tu primer coche será de tercera mano y en invierno te arrepentirás de haber jubilado tu bicicleta. En ese coche vivirás tu experiencias más adultas y siempre que bajes de él lucirás las llaves cuál trofeo de caza. Te preguntarán la hora y sacarás las llaves, te saludarán y sacarás las llaves, te pedirán cambio y, por supuesto, sacarás las llaves...

Hasta que llegue un día en que te comprarás tu propio coche. Por desgracia, los tiempos de sacar buenas notas se habrán acabado y tendrás que pagarlo con los ahorros de tu primer trabajo basura. Ese coche te acompañará hasta el matrimonio, cuando los sustituirás por un coche familiar y te convertirás en el chófer oficial de tus hijos.

El tiempo te habrá enseñado a que hostia es caída y que tu hijo se la dará cuando tenga los dientes de leche.

26 de octubre de 2009

¡Viva la Revolución!


En un tiempo muy, muy lejano ocurrió una revolución que cambio el rumbo del mundo. Sucedió en una tarde lluviosa de 1732. En un lugar concreto y desconocido del Reino Unido. Una materia llamada carbón se convertía en el principal recurso energético del momento. Capaz de mover la novedosa máquina de vapor y la no menos moderna Spinning Jenny, conocida mundialmente por hilar 8 hilos al mismo tiempo... Increíble.

En esa época los Reyes Magos, viendo la tendencia, invirtieron en carbón y se fueron a la gran ciudad a montar sus empresas. Su compañía sólo trabajaba un día al año y los gastos eran superiores a los beneficios... Así que con ellos se inicio un éxodo Rural hacía las oportunidades de la ciudad y la multitud de vacantes laborales.

Pasamos de trabajar en un taller familiar a hacerlo en una gran fabrica, de vivir en la tranquilidad del campo a vivir en la colapsada urbe, de la manufactura a la producción en serie, del paseo en caballo al viaje en ferrocarril... Con tanto cambio era lógico que se crearán nuevas clases sociales, se hablara de ideologías, se abrieran los mercados, la esperanza de vida creciera... La sociedad cambió.

Los años pasaban y los cambios evolucionaban una sociedad que necesitaba un nuevo enfoque. Fue entonces cuando llego la iluminación, y nunca mejor dicho, la electricidad se instaló en un mundo gobernado por el carbón. Con la electricidad llego la bombilla, el teléfono, la radio, el cine... evolucionaron las comunicaciones y el Señor Monopoli, que más tarde fue encarcelado por blanqueo de dinero en el sector de la juguetería, dominaba y centralizaba el capital.

Pasaron muchas cosas, muchas fiestas, muchos niños fruto de esas fiestas... Hasta 2009 dónde nos encontramos redactando el guión de la nueva temporada de "Revolución", pero sin la FOX de por medio.

De nuevo, nos encontramos con un nuevo cambio, que siguiendo la historia debería estar protagonizado por una energía que bien podría ser la denominada renovable y con una nueva idea de negocio. Qué bien podría ser el renovar y actualizar cada uno de los sectores.

La atmósfera está pidiendo a gritos darse un respiro y el Sol desea convertirse en una alternativa energética. Siente nostalgia de los tiempos egipcios en dónde era venerado. En cuanto a la sociedad, debería darse valor y otorgarle un rol en este proceso. Difícil tarea teniendo en cuenta la automatización, los avances en comunicación y en robótica. Pero todo será cuestión de variar las reglas de nuestra cambiante sociedad.

Con todo, los Reyes Magos se arruinaron y fruto de su ira regalaron el excedente de carbón a los niños malos.

23 de septiembre de 2009

Aquellos maravillosos años


Eran tiempos en que los rompepistas se vendían en las gasolineras, el botellón en casa se llamaba guateque y el coche cool era el supermirafiori. Aquellos años donde el fontanero Mario paso ha llamarse Super y se hizo famoso, los Conguitos (ahora con página de fans en facebook) se anunciaban en televisión y La Casera se vendía en botella de vidrio siendo el refresco por excelencia. En esos tiempos Eurovisión era el OT de ahora, Massiel bebía menos y los éxitos musicales sonaban en la radio presentados por el gurú Joaquín Luqui.

Estabas sentado en aquel sofá, con un pañito de punto en el reposacabezas, y de repente escuchaste esa melodía que te impresionó. Así que decidiste levantarte del sofá, asearte y peinarte el flequillo, vestirte con tus pantalones pitillos, calzarte tus converse All-Star y salir a la calle para comprarte el nuevo single que acababas de escuchar. En tu bolsillo llevabas la semanada de un mes y tu cabeza no paraba de repetir aquella melodía.

Camino a la tienda de discos andabas por calles transitadas por la mujer hombreras, la madre estampados, el hombre gomina y el abuelo que miraba las obras (hay cosas que no cambian). Tomabas notas del piropo cañí y a tu alrededor corrían niños con la pelota supertele vestidos con pantalones repletos de parchesrodillas.

En tu recorrido te parabas a hablar con aquella chica que te presentaron, hacía un mes, y que no llamaste por miedo a que su padre cogiera el teléfono. Sabías dónde vivía y lo único que podías hacer era escribirla una carta o esperarla en el portal de su casa. Después de tartamudear unos minutos y hablar con ella unos segundos, quedáis para ir al estreno de Los Goonies y le explicas que te diriges a la tienda de discos a comprar el nuevo single que ha recomendado Luqui. La impresionas.

Por fin has llegado a la tienda de discos para gastarte un mes de paga en aquel single que Luqui te había recomendado y que posteriormente te impidió invitar a tu chica al cine.

La historia en nuestros tiempos la escribo en mi twitter
.*

*Escuchaste la canción desde Spotify y te la descargaste desde Emule

24 de julio de 2009

Vacaciones de verano


Llegan las vacaciones y después de ojear durante meses, buscar durante semanas y decidir tres días antes... te vas a una ciudad europea. En tu vida has aprendido tanto de geografía como estos dos últimos días.

Has escogido ir una semana a "Wichingendermorning". No conoces nada del sitio pero te da bastante igual, ya que tu única variable era el precio.

Una vez comprado, decides buscar "Wichingendermorning" en Google y ver que se puede hacer allí. Es ahí cuando te enteras de que es un pueblo que se encuentra a 100 km de Berlín, que tiene como único sitio de interés su aeropuerto y lo único que puedes ver son aviones y taxis. Así que ya sabes que lo que te has ahorrado de vuelo te lo vas a gastar en taxi/tren/bus.

Pero lo has conseguido, tienes un vuelo y el billete taxi/tren/bus. Así que es momento de empezar a buscar un lugar dónde dormir. Lo podrías haber mirado antes, pero no lo habías pensado. Después de descartar el Ritz y de pasar del Marriott (lo único que quedaba cerca del centro de Berlín) encuentras un albergue a tomar por... a 34 euros la noche y en una habitación de 8 personas con cuatro literas.

Si. Has comprado el "Pack Labordeta" y dedicas todo el día a autoconvencerte y argumentar con "seguro que conoceré a gente", "me lo pasaré muy bien", "si no encuentro a nadie, por lo menos aprenderé inglés", "en el mapa sale muy lejos, pero una vez allí seguro que esta cerca"... Al cabo de tres días y a 5 horas de irte a "Wichingendermorning" preparas la maleta.

Empiezas con una maleta pequeña, y no te cabe nada. Crees que va a llover (no lo ha hecho en 2 meses según su web, pero por si acaso)... chubasquero. Y si hace frío (es verano pero siempre tienes esa duda)... 3 jerseys, 1 abrigo y 2 tejanos. Igual salimos de fiesta... 3 camisas y 2 pares zapatos. Y si vamos a la playa (te da igual de que estas a unos 500 km del mar)... bañador y toalla. Pero, y si vamos a la montaña (lo típico ir a Berlín para ver ardillas y arboles)... 1 chandal, unas zapatillas de deporte y 3 pares de calcetines sports. Y si tenemos que pintar (estás empezando a desvariar)... ropa "casitrapo".

Si. Has acabado con el armario de tu casa facturando en el aeropuerto y con la sensación de que te olvidas algo.

Una vez allí y después del "síndrome turista". Conocerás a un grupo de españoles muy majos, te encontrarás con la casera loca que cada cosa que hace se convierte en anécdota que contar, comerás bocadillos de pan de molde, y te gastarás el equivalente a un viaje a Punta Cana en un Resort de los de pulsera.

Eso si, sólo habrás utilizado dos camisetas y un pantalón corto.

17 de junio de 2009

El valor del dinero


Es ese momento que entras en una tienda y te enamoras del tejano cool de 160 euros, de la joya glamour de 300 euros, de las zapatillas retro de 229 euros, de las gafas fashion de 120 euros... es ese momento en que te das cuenta de tu uso excesivo de adjetivos ingleses y de que todo lo que has visto es demasiado caro.

Piensas que pagas sólo la marca, que la piedra brillante tampoco brilla tanto, que el tejido de las zapatillas durará un año máximo, que las gafas las perderás en seguida... Así que con tanto derroche conceptual decides ir a tomar una cerveza, que acaban siendo cinco. Con lo que la noche se convierte en cena de picar algo y finaliza en fiesta en un local de moda. Dónde invitas, en un arrebato de generosidad, a una ronda de chupitos a todos tus amigos... con lo que te has gastado en tan solo 8 horas 150 euros y has utilizado "moda" como adjetivo no inglés.

Pero te sientes bien, un poco resacoso por las copas, pero bien. Has actualizado el facebook con fotos y status, has contado diez veces la historia graciosa que te paso a los colegas del curro, tienes un nuevo mote por algo que no recuerdas y tu cabeza te recordará durante todo el día, la noche de ayer. Eso si, tu cabeza no te mencionará los 150 euros que ya no tienes en tu cuenta corriente. De eso se encarga tu banco que te envía un SMS con el asunto "reintegro cajero".

Si te hubieran dicho que la noche te sale por 150 euros, te habrías inventado un adjetivo en inglés.

31 de marzo de 2009

Sábado de Hipermercado


Era un fin de semana. La nevera estaba vacía y por la tarde no daban ninguna película ochentera de interés. Así que tus padres deciden ir a dar un paseo (Eras pequeño y a esa edad un paseo significa ir en coche, no sabes muy bien porqué. Pero era así.) Después de soltar tu frases ¿A dónde vamos? ¿Cuánto queda?¿Hemos llegado?¡Quiero ir en el asiento de delante! llegáis a un Hipermercado, un nuevo prefijo entra en tu mente, Hiper.

Desde ese momento el prefijo "Super" quedaba ya antiguado y deseabas que llegará el lunes para decir "He pasado un día hiperchulo". Un hipermercado, para tí, era más que el colmado de la esquina... bueno, en realidad para tí, y para todo el mundo.

Montones de marcas, montones de productos, montones de juguetes están al alcance de tus ojos. Estás impresionado. De repente suena un "tintontin" seguido de tu nombre. Te sientes una estrella de rock moderno, han dicho tu nombre por megafonía. Crees que todo el mundo te mira y que a continuación comenzarás a firmar autógrafos. Si... te has perdido, pero como no has empezado a llorar es señal de que aún no lo sabes y sigues posando cual estrella mediática.

Entre tanto, tu madre te encuentra. Habían dos opciones. Una, que estuviera enfadada y te diera el denominado cachete. La otra, que te diera abrazos y besos. Fue lo segundo. Así que poseído por ese estado de estrella del rock temporal, te lanzas y dices "Quiero un regalo". Grande, has sabido interpretar que tu madre se sentía culpable y sabías que iba ceder.

Sabes las reglas. Refresco, chocolate o algo inferior a lo que vendrían a ser 3 euros de la época. Sin pensarlo, escoges ese refresco en promoción, ese refresco que descubriste en la televisión, ese refresco NUEVO, su anuncio tenía canción pegadiza y tus manos se dirigen instintivamente a la nevera oportuna. Ahí está. No era Coca Cola, no era Fanta, ni siquiera era Trinaranjus sin burbujas... era Cherry Coke.

La pruebas. No te gusta. Pero sale en la tele. Haces un esfuerzo. Te encanta. Tienes un pack de 12 para ti solo. Ahora verás la publicidad de otra manera. Piensas que todo el mundo tiene en casa Cherry Coke y que a todo el mundo le encanta.

Hasta que llega un día que dejan de fabricarla. Te quedas extrañado. ¿Cómo puede ser?¿Si a todo el mundo le encantaba? (definiendo mundo como "conjunto de amigos") Salía en la tele. La canción... La veías en todas partes. Tu cerebro había generado un alarma instintiva, a la que veía rojo y negro... Cherry Coke. Tu cabeza sólo veía ese refresco, porqué era tu favorito y destacaba sobre el resto en cualquier situación. Entonces te viene a la cabeza aquel yogur con cereales, que con un fácil click vertías los chocokrispies en el yogur. Ese yogur que por casualidades del destino te encantaba y que por las mismas casualidades del destino se vendió durante sólo un mes.

Sólo el Dtor. de Marketing de Coca Cola podía contestarte, pero estaba hiperliado.

28 de febrero de 2009

Mensaje en un tetrabrick


En un paseo por la playa de la Barceloneta, se acerco a mí, al ritmo de las olas, un tetrabrick de leche. Era un tetrabrick de marca blanca, la crisis ha hecho mucho daño y el litoral catalán ya no es lo que era... en su interior había un mensaje que decía:


"Escribo estas líneas aún sabiendo que jamás las llegarás a leer. Recuerdo el día que decidiste marchar. Ese día me abrazaste de una forma especial, tus labios deletrearon notas de voz y tus ojos se iluminaron como luz de mar. Ese día comprendí lo mucho que te iba a extrañar. Ahora intento escribir letras en forma de recuerdo y lloro lagrimas de memorias, que jamás pude olvidar. Estés donde estés… P.

Quién era P.

Si P. fuera su hermano sería una carta de cariño. Un cariño desarrollado a lo largo de las putadas de infancia, de las borracheras encubiertas, de las traiciones fraternales, de las vacaciones en la costa brava, de las peleas en el comedor de casa, de mi bocadillo es más pequeño, de cuida a tu hermano que papá y mamá se van de cena...

Si P. fuera tu madre sería una carta de amor de madre. Escrita desde el amor más sincero y fácil guión de película. Un amor del que nadie duda. La mujer hecha de menos tu presencia, el poder decir “niño recoge la habitación”, “como vaya yo y lo encuentre... y lo encuentra”, es un amor basado en el sacrificio de una madre, que se quedaba despierta hasta que llegaras de fiesta, te arropaba los días de enfermedad y te castigaba sin aquello que más preciabas.

Si P. fuera tu novia sería un carta de amor de alma gemela. Un amor de compañero de penas y de amigo de alegrías. Seria un amor que no pudo ser, y que acabo con un adiós memorable. Un amor de peleas y reconciliaciones. Un amor de “cari”, “cosita” y demás diminutivos. Un amor de regalos para San Valentin, Sant Jordi, Cumpleaños, Santo, de llevamos 6 dias, llevamos 13 meses, llevamos 13 meses y dos dias. Un amor de cuelga tu, no tu.

Si P. fuera un amigo, sería hasta el segundo punto y seguido del anterior.

Si P. fuera tu abuela sería un amor de afecto. Un amor desarrollado a base de tardes de parque, bocadillos de Nocilla y de apretones en los mofletes. Un amor de “mamá te dejo a los niños" y a la abuela se le cae la baba. Un amor de propinillas e historias de mediatarde.

Si P. fuera un desconocido es que la carta no era para ti y la has colgado en Internet para actualizar tu blog.

31 de enero de 2009

En un bar cualquiera


Entras acompañado a un bar y buscas una mesa libre donde poder sentaros. La barra del bar es para gente con prisa y solitarios de mediatarde. Así que optas por esa mesa libre al final del local. Dejas el teléfono y unos papeles que llevabas en uno de tus bolsillos encima de la mesa, tu acompañante te dice: "Pídeme una café solo que yo tengo que ir al baño". Llamas al camarero, puedes hacerlo con un educado "perdone" o con un coloquial "oiga" o con un contundente "señor". Mientras esperas a tu acompañante y al camarero, miras a tu alrededor. Quieres saber si has escogido bien y si la edad media del local corresponde o se aproxima a la tuya. Eso lo sabes en función de varias cosas:


1. El número de personas sentadas en la barra del bar
2. La edad del dueño del establecimiento
3. La cantidad de gente que hay en local
4. La ambientación del lugar: o al estilo "Cuéntame" o al estilo "Andy Warhol"


Una vez analizado el local, es cuando te acuerdas de que el camarero aún no te ha atendido y tu acompañante sigue en el baño. En ese momento es cuando miras el reloj, haces que estas leyendo un SMS superimportante en tu móvil o directamente prestas atención a las conversaciones ajenas. Es ahí cuando descubres las diferentes tipologías de orador que suelen frecuentar los bares:

El chapas o magistral

Es aquel que suelta el rollo como si de una clase magistral se tratara, lo hace a modo de verdad absoluta y sus acompañantes (suelen ser más de uno) únicamente escuchan o van bebiendo el café sin perder de vista los ojos del orador. El magistral tiene un discurso unilateral y nadie es capaz de llevarle la contraria. Suele hablar de política, fútbol y tiempos pasados (según él, mejores). Lleva 20 años pensando escribir un libro, pero nunca tiene tiempo.

El inseguro

El inseguro es una persona con poca confianza en si misma. Más que hablar, pregunta. Sus frases siempre acaban con un "¿no?" o un "¿sabes?". Siempre pide al camarero el último para no desentonar, nunca se atreverá a pedir una cerveza si el resto de presentes se están tomando un café con leche. El inseguro es aquel que mientras los otros hablan el piensa en que debe decir o hacer, para él entrar en la conversación es como cuando de pequeños queríamos saltar a la comba, mientras dos de tus compañeras giraban y giraban la cuerda. Nunca sabe si es el momento correcto y cuando lo es... es demasiado tarde.

El filosofo

Este tipo de orador es un persona que sabe de la vida. Cita grandes personajes como Tales de Mileto, Hispano de Metaponte, Teodoro de Cirene, Freud, Hume, Descartes... También cuela grandes citas universales de Confuncio y le da uso al refranero popular. El filosofo suele fumar, porque considera que el humo genera ambiente. Es un intelectual y expone teorías que varían en función del día y de la actualidad del momento. Si tienes un problema, él lo ha vivido y si has discutido con alguien el sabe lo que es pasar por eso… No hay tema que no conozca, y sino lo conoce… asienta siempre con la cabeza

El hombre mayor

Para ser denominado hombre mayor se deben cumplir una serie de variables. Debe ser mayor de 75 años, debe ser entrañable ya que sino no lo es, pasaría a ser "viejoloscojones". Su diálogo es un diálogo abierto. Hay que tener en cuenta el hombre mayor antes de llegar al bar se ha despertado muy temprano para ser el primero en la fila del ambulatorio, ha cogido un bus cualquiera para pasear, ha visitado la obra de la nueva línea del metro y ahí ha entablado conversación con uno hombre de su generación. El hombre mayor es una persona que toca muchos temas, lo mismo te habla de un viaje que hizo, de una película de los 60' o de su relación con la mujer (desde todos lo puntos de vista). Es un hombre que le gusta hablar y para él el tiempo no tiene ningún valor.

Existen más tipologías, pero el camarero está esperando a que pida y mi acompañante acaba de llegar del baño.