23 de septiembre de 2009

Aquellos maravillosos años


Eran tiempos en que los rompepistas se vendían en las gasolineras, el botellón en casa se llamaba guateque y el coche cool era el supermirafiori. Aquellos años donde el fontanero Mario paso ha llamarse Super y se hizo famoso, los Conguitos (ahora con página de fans en facebook) se anunciaban en televisión y La Casera se vendía en botella de vidrio siendo el refresco por excelencia. En esos tiempos Eurovisión era el OT de ahora, Massiel bebía menos y los éxitos musicales sonaban en la radio presentados por el gurú Joaquín Luqui.

Estabas sentado en aquel sofá, con un pañito de punto en el reposacabezas, y de repente escuchaste esa melodía que te impresionó. Así que decidiste levantarte del sofá, asearte y peinarte el flequillo, vestirte con tus pantalones pitillos, calzarte tus converse All-Star y salir a la calle para comprarte el nuevo single que acababas de escuchar. En tu bolsillo llevabas la semanada de un mes y tu cabeza no paraba de repetir aquella melodía.

Camino a la tienda de discos andabas por calles transitadas por la mujer hombreras, la madre estampados, el hombre gomina y el abuelo que miraba las obras (hay cosas que no cambian). Tomabas notas del piropo cañí y a tu alrededor corrían niños con la pelota supertele vestidos con pantalones repletos de parchesrodillas.

En tu recorrido te parabas a hablar con aquella chica que te presentaron, hacía un mes, y que no llamaste por miedo a que su padre cogiera el teléfono. Sabías dónde vivía y lo único que podías hacer era escribirla una carta o esperarla en el portal de su casa. Después de tartamudear unos minutos y hablar con ella unos segundos, quedáis para ir al estreno de Los Goonies y le explicas que te diriges a la tienda de discos a comprar el nuevo single que ha recomendado Luqui. La impresionas.

Por fin has llegado a la tienda de discos para gastarte un mes de paga en aquel single que Luqui te había recomendado y que posteriormente te impidió invitar a tu chica al cine.

La historia en nuestros tiempos la escribo en mi twitter
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*Escuchaste la canción desde Spotify y te la descargaste desde Emule

1 comentario:

Anónimo dijo...

Visto romanticamente es precioso, pero yo no cambiaba la lentitud de esos tiempos por Facebook o iPhone...

Pazita