17 de junio de 2009

El valor del dinero


Es ese momento que entras en una tienda y te enamoras del tejano cool de 160 euros, de la joya glamour de 300 euros, de las zapatillas retro de 229 euros, de las gafas fashion de 120 euros... es ese momento en que te das cuenta de tu uso excesivo de adjetivos ingleses y de que todo lo que has visto es demasiado caro.

Piensas que pagas sólo la marca, que la piedra brillante tampoco brilla tanto, que el tejido de las zapatillas durará un año máximo, que las gafas las perderás en seguida... Así que con tanto derroche conceptual decides ir a tomar una cerveza, que acaban siendo cinco. Con lo que la noche se convierte en cena de picar algo y finaliza en fiesta en un local de moda. Dónde invitas, en un arrebato de generosidad, a una ronda de chupitos a todos tus amigos... con lo que te has gastado en tan solo 8 horas 150 euros y has utilizado "moda" como adjetivo no inglés.

Pero te sientes bien, un poco resacoso por las copas, pero bien. Has actualizado el facebook con fotos y status, has contado diez veces la historia graciosa que te paso a los colegas del curro, tienes un nuevo mote por algo que no recuerdas y tu cabeza te recordará durante todo el día, la noche de ayer. Eso si, tu cabeza no te mencionará los 150 euros que ya no tienes en tu cuenta corriente. De eso se encarga tu banco que te envía un SMS con el asunto "reintegro cajero".

Si te hubieran dicho que la noche te sale por 150 euros, te habrías inventado un adjetivo en inglés.