18 de octubre de 2010

Reencuentro escolar


Cuando los astros se alinean cuál formación deportiva, la Luna descubre una fase desconocida y las uvas conocen a las peras... tu correo se llena como cajón de sastre de e-mails desconocidos. Entonces tu mente se pone en funcionamiento y tu intuición quiere predecir, previa apertura de cualquier correo, porqué se ha generado semejante revuelo en tu bandeja de entrada.
En segundos tu cabeza ha pensado miles de opciones y tu mente se ha encargado de reducirlas a tres, demostrando una capacidad maravillosa para eliminar pensamientos a la velocidad de la luz. Tu primera aproximación piensa en aquél amigo que regresa tras años de Erasmus y su novia cornuda le esta preparando una fiesta sorpresa.
Aunque quizás no. El hombre está en edad de ser padre y suena a imposible. Así que te centras en aquel conocido* va a ser padre súper joven y quiere inivitaros a su boda. (*no le prestarías dinero, por tanto, no se puede considerar amigo)
A pesar de ser carne de contenido Rosa, ninguna de las opciones te convencen, así que tu intuición apuesta por la historia que se repite cada seis años sin ser acontecimiento deportivo. Una persona de tu antigua escuela quiere recordar viejos tiempos, memorar antiguas putadas y revivir la experiencia de volver a reunir a aquella generación con la que creciste durante diez años y te hizo pensar que la humanidad estaba compuesta por tus padres, tus hermanos, los treinta y cinco compañeros de clase y tu tutora. El resto de gente del planeta era simple atrezzo y pensabas que eran de cartón piedra.
El e-mail está redactado por el denominado molón de la clase... ahora es un tipo en horas bajas, con menos pelo del deseado, algún que otro kilo de más, con una factura temporal considerable y un hijo en su libro de familia.
La cadena de respuesta se encuentra en un punto óptimo, hay alegría y la gente opina, tiene pinta de que después de tres intentos el reencuentro se hará posible. Durante el intercambio de correspondencia digital, surge el denominado chisteanécdota del cuál un uno% no entiende, un ochenta% no recuerda, el diecisiete% se abstiene a hacer cualquier comentario y el dos% restante escribe jajaja sin haberse reído en realidad.
Por fin habéis quedado, por el camino se han quedado algunos y de los treinta y cinco sólo vais veinte. Os reunís en un garito de precio popular y os reencontráis. Es momento de sacar las tres pregunta que acompañará las primeras horas del encuentro y deberás responder con respuesta automática: "¿Hombre cómo estas?", "¿Qué es de tu vida? "¿Aún sigues en aquel sitio donde trabajabas?". hacía siete años que no os veíais y no es plan de contar tus movidas a cualquier precio, esperas a que traigan las copas e intentas evitar entrar en grandes detalles.
Después de eso empiezan ha proliferar las anécdotas, florecen viejos amores, cantaís crueles apodos de profesores cuál tabla del dos y el libre albedrío gobierna el momento.
Con los grados circulando a sus anchas por la sangre... los abrazos se convierten en tendencia, los flashes de las cámaras muestran los rostros reales, te das cuenta que existe gente maltratada por el tiempo y que en realidad tu clase era un experimento social, os hicieron vivir diez años en un mismo contexto, cada uno tenía su rol definido y sólo tras siete años de convivencia con el atrezzo todo ha cambiado hasta el punto que el marginado es molón y el molón es marginado.
Por cierto, el hijo del molón está en edad de salir y relacionas aquel llanto de la chica que no volviste a ver después de unas colonias en las que la virgen abandonó el experimento.

21 de junio de 2010

Reunión de vecinos

Todo empieza cuando te encuentras con un papel con cuatro celos en el espejo del ascensor, con la típica ausencia de una letra y el cambio de hora corregido con Tipp-ex "El próximo día 15 de diciembre a las 21:45h se convoca, a toda la comunidad, a la reunión etraordinaria para hablar del presupuesto anual. El Presidente".

Mencionado papel, por norma general, lo escribe el hijo pequeño del Presidente. El chaval, por orden expresa, escribe lo que le dicta su padre o madre. Como esta en edad creativa el joven se lanza con la tipografía Comic Sans y se arriesga añadiendo la imagen aleatoria que encuentra en el procesador de texto.

Así es, el Presidente, aquel tipo que te encuentras de vez en cuando en el ascensor y que no logras sacarle un Buenas Noches te acaba de convocar a una reunión de vecinos. Tu intención era no ir pero "presupuesto anual" conlleva decisión monetaria y no puedes dejar que el soltero con síndrome de Diógenes del 5º1ª decida sin tu consentimiento.

Como si de un cuento de los hermanos Grimm se tratará aparecen vecinos que no has visto en tu vida, hay gente que incluso vienen en viaje organizado desde el extranjero para asistir al acto "typical spanish". En este tipo de reunión es cuando realmente te das cuenta porqué tienes que cerrar la puerta con llave cuando sales de casa.

El Presidente, acompañado de su esposa cuál embajador, suele llegar el primero, saluda a todos lo vecinos y sahora si... te da las Buenas Noches. Finalizado el protocolo, se coloca las gafas de cerca y procede a leer, como si un líder político se tratará, la orden del día. Vecinos, vecinas, amigos, amigas (guiña el ojo) estamos aquí reunidos para hablar del presupuesto anual... es en ese momento, cuando empiezan a dibujarse las tipologías de vecinos.

El Presidente de la escalera

Suele ser un hombre venido a más, le encanta su puesto y esta dispuesto a repetir las veces que sean necesarias. Actúa como moderador y chamán comunitario. Mantiene las formas y asume las quejas. Vive la reunión con mucho estrés y se siente responsable de todo.


El opositor

Es un iluminado por la virgen. Se le llama opositor pero su intención real no es ser presidente, simplemente le encanta la polémica, disfruta de la conversación bucle y si la mayoría está a favor de una decisión su respuesta es siempre contraria. Suele alargar las reuniones, para él son un entretenimiento y le sirven para olvidar su realidad de single que convive con un animal de compañía ya sea pez de colores, mini-tortuga, perro vagabundo o gato arisco.


Los escondidos

Toda la comunidad sabe que son ellos los que gimen como animales en las noches de verano... y en las de invierno. Si existiera una titulación ellos tendrían la de Licenciados en grito sexual y ruidos muertos. Su papel en la reunión es la de recibir indirectas tales como: deberíamos reforzar las paredes, hay que vigilar los decibelios por nuestra salud... ellos evitan cualquier tipo de enfrentamiento y como es obvio, cuando llegan a casa se quitan las tensiones acumuladas.


La preocupada

Es la madre de familia con hijos en edad adolescente. Los enfados, los portazos, los gritos con la puerta abierta... Se acerca a los vecinos de su entorno (arriba, abajo, derecha e izquierda) con voz tierna y calmada para preguntar si se les escucha mucho e intenta de esta manera cercenar la rumorología. Generalmente, suele recibir un "No, tranquila que no se oye nada" seguido de una sonrisa.


El correveydile

Es el cotilla del edificio, no hay rumor que se le escape. Hay gente que vive en el comedor, otros en la cocina... él vive en la mirilla de su puerta. Es un observador de la escena, un cazarostros, una mente abierta a la noticia y un fanático del semanal "Radiopatio".


El siatodo

Sabe la duración de las reuniones, conoce los momentos bucles y le aburre soberanamente el discustir por discutir. Su arma es un sí,sí oportuno, para que la conversación tenga un ritmo positivo y así acabar antes con la obligación. Se pregunta que relevancia tiene pintar la pared beige natural u ocre.


La antigua

Una mujer de edad tortuga y de pensamiento retrogada. Suele ser la que visita periódicamente al Presidente para contarle sus penas y desvaríos. Propone que vuelva el portero de la escalera, riega las plantas y ayuda al cartero cuando éste viene a dejar la correspondencia.


El visionario

Es aquel que pide por pedir. Que sueña con un edificio con piscina y gimnasio, con fachada pintada y fuente en la entrada. Sueña con que su piso sea portada de una revista de interiorismo y apuesta por el derroche en bombillas y rodapiés de mármol.

Existen más tipologías, pero el vecino del 5º1ª se dejó la llave del gas abierta y hemos tenido que evacuar el edificio.

4 de marzo de 2010

La musa de la inspiración


Existe un día en el cual la musa de la inspiración se presenta en tu casa. Suele ser un fin de semana, un Sábado tonto que prometía ser el tan popular día de pijamamantapelisofa. Pero el azar ha hecho que la musa, una mujer de mediana edad, soltera, con una sonrisa encantadora, mucha paciencia y con una vida sin mucho estrés se presente en tu casa.

Al principio, la musa, se corta un poco y sólo hace acto de presencia. Deambula primero por el recibidor, continua por el estrecho pasillo y justo al verte tumbado en el sofá del comedor le entra la vena lingüística. Con su perfecto conocimiento de la Real Academia Española edición verbos procede a pronunciar, de uno en uno, los verbos del mencionado best-seller. Empieza con pintar, escribir, construir, correr, tejer, cocinar... Tu la oyes cómo hilo musical, pero sigues en el sofá con tu pijama y sin ganas de prestarla atención.

La musa se da cuenta, pero sabe, que tarde o temprano, vas a ceder. Ella tiene más paciencia que la teleoperadora de una compañía telefónica y en su curriculum consta inspirar a John Cobra para que se presentará a Eurovisión y a Paquirri a que se lanzará al mónologo.


En vista de tu reacción decide hacer uso de las marcas comerciales. Bruguer, Sony, Nike, Neutrex, IKEA, Toy "R" Us, Polti, Vileda... poco a poco tu cabeza va relacionando verbos con marcas y tu cuerpo empieza a sentir la necesidad de hacer cosas. Si. Has decidido levantarte del sofá y dirigirte a la cama.

Pero la invitada de honor se esperaba tal comportamiento y sin inmutarse hace uso de la técnica combinatoria, o lo que es lo mismo, convertir el verbo en predicado y añadirle un objeto directo. Con voz carrasposa, es muy temprano y lleva dictando el diccionario desde las 7 de la mañana, se lanza con un comprar pintura, leer libro, escribir novela, redecorar tu casa, limpiar baño, construir mueble, hacer puzzle... Por fin te has levantado y después dejar atrás el sofá te diriges a la cocina. Abres la nevera para coger algo para llevártelo... al sofá que habías dejado atrás.

La inspiración en persona, está vez sorprendida, no se rinde. Sabe que eres presa difícil y está dispuesta a utilizar todo su talento. Después de tres intentos fallidos está preparada para hacerlo. Lo ha pensado. Lo va hacer. La triple combinatoria, sólo utilizada cuando trabajaba en el diario de Patricia motivando a los invitados a explicar sus historias.

La triple combinatoria es una técnica que consiste en juntar el predicado con un objeto directo y muchos complementos. Bebe un poco de agua y con voz de mando dice: comprar pintura para pintar tu loft de 30 m2, leer el libro que te regalaron en un amigo invisible y que estaba pasando pena en la estantería, escribir esa novela que te convertirá en millonario y famoso, redecorar tu casa con muebles de IKEA, limpiar baño, cocina, habitaciones y la estantería dónde estaba el libro que te vas a leer, construir mueble Alsürg, Polger, Lehna, Löpt que has comprado en IKEA, hacer ese maravilloso puzzle de 30.000 piezas que te compraste cuando eras un adolescente... De repente, sin que tu cabeza lo perciba, tu cuerpo se mueve por la inspiración y como loco haces caso a la musa y empiezas a sacar cosas, abres cajones, descubres rincones de tu hogar y te sorprendes de la cantidad de cosas que pueden caber en un piso de 30 m2.

La musa orgullosa y complacida por su trabajo decide marcharse, lo ha conseguido... Es entonces cuando lo dejas todo por medio, te vuelves a poner el pijama y procedes a hacer el recorrido sofá-cama-cama-sofá.


Son muchos años de convivencia con ella y ya aprendiste la lección.

5 de febrero de 2010

Capacidad de abstracción



Piensa en un color, escoge, por
ejemplo el rojo, las otras tonalidades se escapan, se empañan, se mezclan, desaparecen y deja que la imaginación haga el resto. No te despistes, no es rosa, ni naranja, ni siquiera el magenta entra en el juego; es el color de la sangre, de la pasión y del comunismo.

El Rojo de la vieja furgoneta de papá, cuando papá y mamá aún estaban juntos y pasabais los fines de semana riendo, comiendo frutos secos y recorriendo el país en el destartalado furgón grana y aún erais felices.
Es sencillo, la realidad se transforma, dejas de ser tú para convertirte en un gran charco de vino borgoña, en una señal de stop, en un brazalete nazi.

Tu cerebro comienza a llenarse de latas de coca cola, de coches de bomberos atestados de extintores usados y cangrejos despistados, de labios intensos y carnosos que te gustaría besar y de ese esmalte de uñas de la vecina del quinto ¿cuál era su nombre? ahora lo recuerdas, se llama Laura, pero no consigues acordarte de su rostro porque la visión de Marte se te cuela en el cerebro. Así piensas que la vida se resume a un matiz, la vida, iluminada con las intensas luces de neón carmesí del club El Volcán Rojo, número 40 de la antigua carretera de Burgos, tan cerca del pueblo, está reducida en una tomadura de pelo escarlata.

Al cabo de varios minutos, o quizás horas, estás al borde de la enajenación, intentas poner la mente en blanco pero los tonos te juegan una mala pasada, despistado, y casi por inercia, entras en la frutería de la esquina, y de repente en un solo instante, es como si ya no existiese el rojo. Sales de allí recuperado, con una compra de dos kilos de verdura, pero al llegar a casa y entrar en la cocina te sorprende la ausencia de tomates, cerezas y fresas, en tu bolsa de plástico solamente hallas una lechuga, tres pimientos y dos calabacines de un triste tono verde oliva.

Pilotado por Cristina Salán (Barcelona)

2 de febrero de 2010

Preparando cabina...


Buenas Noches, les habla el piloto del vuelo I Certamen de Ideasinmotor, de la Compañía de Lineas Escritas. Les agradecemos su confianza en nosotros y les recordamos que una vez finalizado el vuelo podrán seguir disfrutando de cualquiera de nuestras ofertas en nuestra web www.ideasinmotor.com

La temperatura en el exterior es de 5 grados y el cielo está despejado. La duración del veridicto final rondará los 4 días. El afortunado disfrutará de un vuelo por el blog durante todo el mes de Febrero y de un cheque valorado en 60 euros del FNAC con billete de ida en transporte público hacía el establecimiento antes mencionado. Esperemos pasen un buen viaje y disfrutren del vuelo.

Para más información les recordamos que contamos con canal en http://twitter.com/ideasinmotor y de nuestra página de fans de facebook http://www.facebook.com/home.php#/pages/Ideasinmotor/220986088723?ref=ts

Muchas Gracias.

4 de enero de 2010

Domingo de cine

Es un fenomeno que suele ocurrir un fin de semana cualquiera, un domingo de sofa que os da por ir al cine. Has comprado entradas para ver la reedición de Superman en 3D. Te has pedido un enorme bol de palomitas y dos litros de Coca Cola. Cual niño de 12 años estás ansioso por ver acabar esos anuncios de peluquerías caninas y restaurantes de barrio.

Deseas que empiecen los efectos especiales y ver a tu héroe de infancia sobrevolar el cielo de Manhattan, con sus calzoncillos por encima de los pantalones y su capa rojo pasión. Tus ojos olvidan parpadear y el grado de concentración es comparable al de tu primer examen de conducción. Una concentración que acaba cuando oyes al tipo que esta hablando en tono susurro por el móvil y a la mujer, dos filas atrás, que intenta abrir lentamente ese caramelo envuelto en celofán para evitar hacer ruído.

Te encuentras en pleno momento álgido. Superman escucha una llamada de socorro. Se coloca la capa y se dirige a salvar al típico gato en el típico edificio en llamas... cuando de repente, notas un toque sutil en tu hombro izquierdo. Con voz tímida el hombre, que tienes a tu lado, te pide educadamente espacio para poder ir al lavabo. Te levantas con los ojos fijados en la gran pantalla, metes barriga; el hombre pasa y te vuelves a sentar como si fuera todo a cámara lenta. Recordando mentalmente tus pertenencias distribuidas por las butacas de la zona: abrigo, jersey, casco y llaves, refresco y... efectivamente, al levantarte se te ha caído el bol de palomitas al suelo. A excepción de una palomita que se ha mantenido en la butaca, aunque sospechas de que siempre ha estado allí. Contemplas el bol en el suelo y planeas una venganza que acabará en sonrisa postiza, palmadita en la espalda y un cordial "Tranquilo, son cosas que pasan".

La película ha llegado a su fin. Como buen amante del cine que eres, esperas hasta que el último extra aparezca en las letras de crédito, mientras va sonando el tema principal del film. Sales del cine eufórico pensando que Superman te ha transmitido sus poderes y que eres capaz de salvar el planeta. Aunque quizás ha llegado el momento de apuntarse al gimnasio, por aquello del traje ceñido y las mallas.

Por delante, el denominado niño hiperazucarado sale corriendo de la sala. Se detiene. Coge carrerilla y con decisión, y puño al frente, se dispone a volar cuál superhéroe ochentero por los cielos del centro comercial. Con la diferencia de que ni lleva capa, ni sabe volar, ni es Superman. Por suerte la Seguridad Social cubre este tipo de accidentes y el niño con salud de hierro se recuperará en dos semanas.

Viendo al niño agonizando en el suelo te tranquiliza haber visto la reedición de Superman y no la del Padrino.